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"Súper Niño": Brasil alerta por sequías, incendios e inundaciones y pide medidas urgentes

El Gobierno del vecino país advirtió que el fenómeno podría alcanzar una intensidad extrema en el segundo semestre de 2026, con riesgo de desastres naturales.

7 de Junio de 2026
El sur del país podría enfrentar lluvias intensas y persistentes

El Gobierno de Brasil lanzó una advertencia por el posible desarrollo de un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte o incluso “extrafuerte” durante el segundo semestre de 2026, lo que podría provocar graves desastres naturales en distintas regiones del país.

 

Según un informe del Centro Nacional de Monitoreo y Alertas de Desastres Naturales (Cemaden), existe una probabilidad cercana al 70% de que el evento alcance niveles elevados, con impactos comparables a los registrados durante el episodio de 2023-2024, uno de los más intensos de los últimos años.

Las inundaciones en Brasil en febrero de 2026

 

El documento, enviado a la Casa Civil de la Presidencia, advierte sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas urgentes para mitigar los efectos sobre la población, la infraestructura y los ecosistemas.

 

Qué podría pasar según el gobierno brasilero

 

De acuerdo con las proyecciones, el Norte y el Nordeste brasileño podrían sufrir una marcada disminución de las lluvias, junto con un aumento de las temperaturas, lo que favorecería sequías severas y una mayor presión sobre los recursos hídricos.

 

En regiones sensibles como la Amazonía y el Pantanal, el escenario es aún más preocupante: las condiciones de calor extremo y falta de humedad podrían incrementar significativamente el riesgo de incendios forestales, con consecuencias directas sobre el ambiente y la salud pública.

Las inundaciones en Brasil en 2024

 

En contraste, el sur del país podría enfrentar lluvias intensas y persistentes, con potencial para generar inundaciones, deslizamientos de tierra y otros fenómenos extremos.

Las solicitudes

 

Ante este panorama, el Cemaden recomendó reforzar el monitoreo climático, garantizar el funcionamiento de radares meteorológicos y reevaluar zonas vulnerables, como márgenes de ríos y áreas urbanas asentadas en laderas.

 

Además, las autoridades instaron a fortalecer la coordinación entre el Gobierno federal, los estados y los municipios, con el objetivo de mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.

 

Mientras tanto, el Ejecutivo brasileño intensificó las reuniones entre organismos técnicos y ministerios para diseñar planes de contingencia que permitan reducir los impactos económicos, sociales y ambientales que podría generar este fenómeno climático.

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