Una docente de 53 años, que había sido condenada por la muerte de su bebé y se reincorporó al sistema educativo tras cumplir una inhabilitación administrativa, fue separada preventivamente de su cargo en una escuela de la Ciudad de Buenos Aires. La medida se adoptó luego de que familias denunciaran que filmaba a estudiantes con su teléfono celular y aplicaba castigos a quienes se negaban a ser grabados.
Se trata de Roxana Carolina Cayo, quien se desempeñaba en la Escuela N° 30 D.E. 9 Granaderos de San Martín, ubicada en el barrio porteño de Palermo. El Ministerio de Educación de la Ciudad intervino ante las denuncias vinculadas con su actuación frente a alumnos de sexto grado.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, la mujer había regresado al sistema educativo en agosto de 2026, luego de cumplir el período de inhabilitación administrativa establecido tras una condena relacionada con la muerte de su hija.
Las denuncias de las familias
Luego de su regreso a las aulas, estudiantes comenzaron a contar en sus hogares distintas situaciones ocurridas durante las clases. De acuerdo con las denuncias, la maestra utilizaba su celular para filmarlos y habría castigado a quienes se negaban a ser registrados.
Además, las familias señalaron que en una oportunidad la docente les habría pedido a los niños que dibujaran su Documento Nacional de Identidad (DNI) y confeccionaran una lista con los lugares que frecuentaban habitualmente.
Ante estos relatos, un grupo de padres se presentó en la institución para realizar la denuncia. Las autoridades educativas intervinieron y resolvieron apartar preventivamente a la maestra mientras avanzaba la investigación sobre los episodios denunciados.
La condena por la muerte de su bebé
La docente contaba con antecedentes judiciales por un hecho ocurrido en 2010. Cuatro años después, había sido detenida en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, luego de permanecer prófuga de la Justicia.
La causa investigó la muerte de su hija de seis meses, quien había quedado en la vivienda junto a sus hermanos menores mientras Cayo había salido a un local bailable.
Según constaba en el expediente, cuando regresó encontró a la bebé sin vida dentro de una caja de juguetes. La hipótesis de la investigación indicaba que la niña se había caído de una cama y sufrido un golpe en la cabeza que le provocó una hemorragia cerebral fatal.
Por qué pudo regresar a las aulas
En primera instancia, Cayo había sido condenada por homicidio doloso, calificación que le impedía definitivamente volver a ejercer la docencia. Sin embargo, la Cámara de Casación modificó posteriormente la figura penal y estableció que se trató de un homicidio culposo.
Tras la nueva controversia, el Ministerio de Educación porteño explicó que la normativa vigente permitía la reinserción laboral de una docente condenada por un delito culposo una vez cumplida la sentencia judicial y los cinco años de cesantía administrativa.
La cartera educativa también anunció el inicio de un proceso para modificar el decreto reglamentario de la legislación vigente. La intención, según se informó, era revisar las condiciones establecidas para este tipo de reincorporaciones.
Mientras avanzaba ese procedimiento, la docente permanecía apartada preventivamente y continuaba la investigación sobre los hechos denunciados por las familias. (Fuente: El Liberal / Noticias Argentinas)