Lionel Messi vuelve a ser el gran protagonista de una nueva jornada mundialista. A sus 39 años, el capitán de la selección argentina atraviesa una de las mejores Copas del Mundo de su carrera en cuanto a producción ofensiva y llegará al compromiso de este sábado frente a Suiza, por los cuartos de final del Mundial 2026, con la oportunidad de sumar nuevos capítulos a una historia que parece no tener techo. Con ocho goles convertidos en el certamen, el rosarino mantiene intactas sus aspiraciones de acercarse a uno de los récords más difíciles de alcanzar en la historia del fútbol.
La remontada de Argentina en los octavos de final, sellada con el agónico cabezazo de Enzo Fernández que significó además el gol número 3.000 en la historia de las Copas del Mundo, volvió a tener a Messi como una de las figuras centrales del equipo. El delantero continúa liderando los principales registros ofensivos del torneo y se mantiene como uno de los máximos candidatos a quedarse con la Bota de Oro.
Su extraordinario presente adquiere aún mayor relevancia al considerar que, pese a sus ocho conquistas, dejó escapar dos oportunidades desde el punto penal: un remate desviado frente a Austria y otro que fue contenido por el arquero egipcio Mostafa Shobeir Oufa. De haber convertido ambos disparos, hoy estaría todavía más cerca de una marca considerada prácticamente inalcanzable.
El récord de Fontaine, el gran objetivo que asoma en el horizonte
El gran desafío para Messi será acercarse al histórico registro que ostenta el francés Just Fontaine, quien convirtió 13 goles en apenas seis partidos durante el Mundial de Suecia 1958, una cifra que permanece invicta desde hace 68 años y que muchos consideran uno de los récords más difíciles de quebrar en el deporte.
Con ocho tantos en la actual edición, el capitán argentino aún necesita cinco goles para igualar aquella legendaria marca. No será una tarea sencilla, aunque el recorrido de Argentina en el torneo todavía le ofrece oportunidades. Si el conjunto dirigido por Lionel Scaloni supera a Suiza, asegurará al menos dos partidos más entre semifinales y el encuentro por el tercer puesto o la final.
En esa carrera también aparecen otros delanteros destacados del certamen. Kylian Mbappé suma ocho goles, mientras que Erling Haaland acumula siete, por lo que la pelea por convertirse en el máximo artillero del Mundial promete mantenerse abierta hasta las últimas instancias de la competencia.
Una carrera que sigue rompiendo estadísticas
Más allá de la tabla de goleadores, Messi continúa ampliando registros que parecen difíciles de igualar. Ante Suiza disputará su partido número 32 en Copas del Mundo, una cifra sin precedentes que amplía la distancia respecto de otras leyendas del fútbol internacional.
El rosarino dejó atrás al portugués Cristiano Ronaldo, quien disputó 27 encuentros mundialistas, y también supera a históricos como Lothar Matthäus (25), Miroslav Klose (24) y Paolo Maldini (23). La posibilidad de que Argentina alcance nuevamente las instancias decisivas podría permitirle seguir estirando ese récord durante el torneo.
Su recorrido mundialista comenzó en Alemania 2006 y continuó en Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y la actual edición de Estados Unidos, México y Canadá. En ese extenso camino construyó una trayectoria única que lo mantiene como uno de los jugadores más determinantes de la historia de los Mundiales.
Messi también lidera la tabla histórica de goleadores mundialistas
El delantero argentino acumula 21 goles en Copas del Mundo, distribuidos entre las distintas ediciones que disputó. Marcó uno en Alemania 2006, cuatro en Brasil 2014, uno en Rusia 2018, siete en Qatar 2022 y ya suma ocho en el Mundial 2026. La única excepción fue Sudáfrica 2010, torneo en el que no logró convertir.
Con esa cifra ya superó el histórico registro del alemán Miroslav Klose y actualmente mantiene una intensa disputa con Kylian Mbappé, que acumula 20 tantos y también busca convertirse en el máximo goleador en la historia de los Mundiales, según informó Infobae.
El duelo frente a Suiza representa mucho más que un partido de cuartos de final. Para Lionel Messi será una nueva oportunidad de seguir alimentando una carrera incomparable, romper registros que parecían eternos y acercarse a un récord que durante casi siete décadas fue considerado imposible. Mientras Argentina sueña con otro paso hacia el título, el capitán continúa escribiendo páginas doradas en la historia del fútbol mundial.