REDACCIÓN ELONCE
La Virgen del Rosario en Paraná sigue este miércoles su tradicional caravana por diferentes barrios y llegó a las parroquias San José Obrero y San Francisco de Borja, donde familias, niños y adultos aguardaron a la Patrona de la ciudad con flores, aplausos, pedidos y agradecimientos.
En San José Obrero, la llegada estuvo marcada por una profunda emoción. "Tenemos que pedir por la paz del mundo, por la gente que no tiene trabajo", expresó entre lágrimas una de las mujeres presentes. Otra vecina, que participa de la celebración desde sus comienzos, contó que se acercó junto a su nieta: "Vengo a agradecer y a pedir, siempre hay algo para pedir. Y la Virgen te responde".
La visita tuvo un significado particular para la comunidad porque este año se cumplen siete décadas de la colocación de la piedra fundamental del templo. El párroco Sergio Hayy explicó que "el 8 de diciembre se cumplen 70 años que aquí se colocó la piedra fundamental de lo que en esa época era capilla San José Obrero", antes de su posterior elevación a parroquia.
"Su paso es el de una madre que nos abraza"
Hayy destacó el significado que adquiere la visita de la Patrona para la comunidad. "Su paso es un paso de una madre que nos abraza, nos da su cariño, su ternura", manifestó. Además, remarcó el simbolismo del encuentro entre la Virgen y San José, patrono de la parroquia.
"San José es el esposo de María. Entonces, el encuentro de ellos como esposos, el encuentro en ese amor fecundo en el niño Dios", señaló el sacerdote y destacó que la familia constituye una parte central de la espiritualidad de esa comunidad.
Sobre los pedidos que los fieles depositan en María, Hayy sostuvo: "Ella intercede ante su hijo por todas nuestras necesidades. Todo aquello que humanamente nos parece imposible, nada es imposible para Dios". Tras la recepción, la caravana retomó su marcha por las calles de Paraná.
Aplausos y flores en San Francisco de Borja
La siguiente parada fue la Parroquia San Francisco de Borja, ubicada en Ovidio Lagos al 1000. Allí, la imagen fue recibida con aplausos, pañuelos blancos y amarillos y numerosas flores, mientras los presentes rezaron y expresaron sus pedidos de salud, trabajo y paz.
"Es muy emocionante que la madre María pase por acá, una comunidad tan grande, tan hermosa", expresó un vecino. Otra mujer sintetizó su pedido en "salud y trabajo", mientras una fiel que atraviesa un problema de salud manifestó: "La fe me está manteniendo viva. Siento mucha paz, estoy muy agradecida".
Los niños también tuvieron protagonismo durante la visita y se acercaron para saludar a la Patrona. "La quiero mucho", respondió una niña de ocho años al explicar por qué había concurrido a recibirla. La jornada también fue especial para San Francisco de Borja, que recientemente celebró su fiesta patronal y este año conmemora 133 años, sumando la llegada de la Virgen del Rosario a las celebraciones de su comunidad.