La entrerriana Silvina Scheffler, quien saltó a la fama a raíz de su participación en Gran Hermano 2007, habló tras estar cerca de la muerte y contó detalles de la enfermedad que padeció. La mujer, que mantuvo una relación con Nito Artaza hasta 2015, fue internada de urgencia en la clínica Bazterrica a fines de diciembre.
En ese momento trascendió que padecía un cuadro de leptospirosis, una enfermedad infecciosa que se transmite principalmente por el contacto con agua, suelo o alimentos contaminados con orina de animales infectados, como roedores, perros o ganado.
Entre los síntomas más frecuentes se registran fiebre alta de aparición súbita, dolor de cabeza intenso, dolores musculares —sobre todo en las pantorrillas—, escalofríos y enrojecimiento ocular mientras que, en los cuadros más severos, la enfermedad puede provocar ictericia y comprometer el funcionamiento de órganos vitales como los riñones y el hígado, publicó Clarín.
Recuperada tras recibir el alta el pasado 2 de enero, La Profe, como también se conoce a la ex GH, estuvo en A la Barbarossa (Telefe) y contó detalles del mal momento que vivió.
Primero, Silvina pidió disculpas por no haber ido antes al ciclo que conduce Georgina Barbarossa y habló de los dolores intensos que padeció a raíz de la enfermedad: “Sigo recuperando masa muscular, con contracturas, con dolor de cuello. Aunque no tanto como antes. Estoy en proceso”.
“Tuve leptospirosis, es parecido al hantavirus, pero afecta riñones e hígado. En mi caso afectó los dos órganos y tuve diálisis. Estuve 16 días internada, seis en terapia. Fue un proceso súper difícil”, recordó.
La mediática explicó que es una enfermedad difícil de diagnosticar y que, en un principio, se pensaba que se trataba de una gripe. Luego, los médicos creían que podía ser dengue. Y remarcó que tardaron entre 10 y 12 días en darse cuenta que se trataba de leptospirosis.
Sobre cómo comenzaron los síntomas, remarcó que tuvo dolores corporales y que se automedicó para poder asistir a algunos compromisos laborales que tenía previstos para ese fin de semana.
“El lunes me levanto temprano y me voy a la guardia a las siete de la mañana. Me hicieron análisis, pero no sabían lo que tenía. Pensaron que podía ser dengue y me dieron 72 horas de reposo”, señaló. Y explicó que al ver que no podía caminar volvió al centro médico para hacerse más estudios y quedó internada.
“No me respondía la cabeza y el cuerpo tampoco”, se sinceró. Y agregó: “Sufrí mucho, tuve muchos dolores. No podía hacer nada con mi cuerpo, ni comer. Me daban de comer en la boca. Fue una experiencia traumática. Al no funcionar los riñones tenía los pies hinchados y no podía apoyarlos en el piso”.
Después, Silvina contó que tuvo mucha fiebre y subrayó que no estuvo consciente durante todos los días que permaneció internada: “Me preguntaban cómo me llamo, dónde vivo y no podía responder”.
“Fueron tantas cosas que a veces me pierdo y me fui enterando cosas por mi hermana. Yo en ese momento no me di cuenta que corría riesgo mi vida. Después me dijeron que no fui consciente de que casi me voy. Es una falla multiorgánica”, reflexionó.
“Me preguntan cómo me contagié y no lo sé. Yo suelo ir al campo y jugar con los perros de mis papas… Algunos me preguntaban si tomé de una lata…”, reconoció.