REDACCIÓN ELONCE
Las nadadoras del Paraná Rowing Club continúan consolidándose en el exigente mundo de las competencias de aguas abiertas, participando en distintas pruebas que se desarrollan en la región. Bajo la conducción del entrenador Luciano Sales Rubio, el equipo viene sumando experiencia y resultados en carreras que demandan resistencia, preparación física y una fuerte disciplina.
Durante un encuentro en el club, el entrenador y algunas de las deportistas compartieron con Elonce sus experiencias y el recorrido que vienen realizando dentro de esta disciplina. El grupo está integrado por jóvenes nadadoras que ya han participado en importantes pruebas de aguas abiertas.
El entrenador explicó cómo comenzó el proyecto dentro de la institución. “Hace casi cuatro años llegué al club, donde no se tenía en cuenta la disciplina de aguas abiertas. Yo vengo de ese ámbito y, como normalmente en la temporada de verano paran los torneos de pileta, decidimos que ellas también pudieran incursionar en las aguas abiertas para seguir entrenando y mantenerse en competencia, tal como me pasaba a mí cuando competía”.
Un crecimiento natural dentro del club
El desarrollo de la disciplina en el Paraná Rowing Club se dio de manera progresiva y con el apoyo de las familias de las deportistas. Según explicó el entrenador, la iniciativa no fue parte de un plan estructurado desde el inicio, sino que se fue construyendo con el tiempo. “Empecé a hablar con los padres y ellos siempre fueron apoyando cada competencia y cada propuesta que yo hacía para que las chicas pudieran competir”, relató.
Entre las primeras experiencias del equipo se encuentra una de las competencias más tradicionales de la región. “La primera competencia fue la Esmeralda de La Paz. Ya están súper entrenadas. Tenían 10 años cuando corrían 18 km”, recordó el entrenador.
Experiencias en carreras de gran exigencia
Las nadadoras también compartieron sus experiencias personales dentro de esta disciplina. Lola Merlo destacó las pruebas en las que participó y el desafío que representan. “He nadado en la Santa Fe Coronda, La Esmeralda de La Paz, la de Villa Urquiza”.
La joven nadadora también describió el nivel de exigencia que implica este tipo de pruebas. “En la Coronda son 8 horas nadando, es bastante exigente. La de Villa es divina, corta y rápida”.
Otra de las deportistas, Eugenia Peltzer, recordó una de las competencias que más disfrutó. “Estuve en La Esmeralda y la Chapetón”, señaló, y agregó: “Esta es una carrera larga, de 4 horas, muy linda y la disfruté bastante”.
Por último, Fátima Salomón expresó: “Es muy divertido, me encanta la adrenalina y la resistencia que exige. Cualquier desafío que tenga con este deporte lo disfruto y mi sueño es seguir disfrutándolo cada vez más”.
Disciplina, esfuerzo y objetivos
Las jóvenes nadadoras coincidieron en que el entrenamiento diario es una parte fundamental para poder afrontar este tipo de competencias. La preparación incluye jornadas intensas de práctica tanto en piscina como en aguas abiertas.
Sobre la exigencia del proceso de preparación, una de las deportistas explicó: “Sí, mucha exigencia: entrenamos todos los días, a la mañana y a la tarde, en el gimnasio, en pileta y también en aguas abiertas”.
Más allá de los resultados deportivos, las nadadoras destacan los valores que transmite la disciplina. Entre ellos, la perseverancia y la fijación de metas personales. “Hay que tener un objetivo y te tiene que gustar este deporte”, resumió una de las integrantes del equipo, reflejando el espíritu que impulsa al grupo del club en cada nueva competencia.