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Italia vivió una nueva jornada de protestas por el aumento del costo de vida

La medida de fuerza convocada por sindicatos reunió a trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales en las principales ciudades del país. Las movilizaciones reclamaron mejoras salariales y rechazaron el gasto militar.

30 de Octubre de 2026
Roma fue una de las ciudades con mayores convocatorias Marco Alpozzi/LaPresse

Italia atravesó este viernes 30 de octubre una jornada de huelga general y movilizaciones multitudinarias que afectaron distintos servicios y pusieron en alerta a las autoridades. Las protestas se desarrollaron en decenas de ciudades, con la participación de trabajadores, estudiantes, jubilados y organizaciones sociales.

 

La convocatoria fue impulsada principalmente por la Unione Sindacale di Base (USB), que llamó a paralizar actividades bajo el lema “Bloqueémoslo todo”. Entre los principales reclamos figuraron el aumento de los salarios frente a la inflación, la reducción del costo de los productos esenciales y el rechazo al incremento del gasto destinado al rearme en Europa.

Crédito: AP Photo/Luca Bruno

 

La jornada también estuvo marcada por un importante despliegue policial, ante el temor de que se repitieran los episodios de violencia registrados durante manifestaciones anteriores, especialmente en Milán. El Ministerio del Interior reforzó los controles y advirtió sobre la posible presencia de grupos violentos en las marchas.

Qué servicios fueron afectados por la huelga en Italia

 

La medida de fuerza alcanzó a distintos sectores del transporte, aunque las consecuencias variaron según la ciudad y la actividad. Los servicios ferroviarios estuvieron incluidos en la convocatoria desde la noche del jueves hasta las 20:59 del viernes, mientras que también se anunciaron paros en taxis, transporte público local y sectores vinculados a las autopistas.

Crédito: Marco Alpozzi/LaPresse

 

Sin embargo, el funcionamiento del transporte no fue completamente interrumpido. En algunos servicios se mantuvo la actividad habitual o se registraron alteraciones parciales, en un contexto de conflicto entre los sindicatos y el Gobierno italiano.

 

El ministro de Transporte, Matteo Salvini, había firmado una disposición para solicitar el aplazamiento de los paros en distintos sectores, entre ellos el ferroviario, aéreo, marítimo y el transporte público local. La USB rechazó la medida y confirmó que mantendría la convocatoria, al considerar que la orden era ilegítima.

Las principales ciudades se movilizaron

 

Las manifestaciones se extendieron por Roma, Milán, Turín, Bolonia, Nápoles y Génova, entre otras ciudades. En la capital italiana, la marcha recorrió sectores cercanos a la estación Termini y los Foros Imperiales, con una participación prevista de al menos 20.000 personas.

 

En Milán se realizaron dos movilizaciones: una encabezada por estudiantes y otra impulsada por sindicatos y activistas propalestinos. En Turín y Bolonia también hubo concentraciones de trabajadores y estudiantes, mientras que en Nápoles las protestas estuvieron protagonizadas principalmente por movimientos estudiantiles.

Crédito: Marco Alpozzi/Lapresse

 

En Génova, trabajadores portuarios bloquearon parte de la terminal marítima con neumáticos y bengalas de humo. También hubo concentraciones en el ingreso al puerto de Trieste, en el marco de una jornada internacional de protesta contra el tráfico de armas y la militarización de los puertos.

Los reclamos de los sindicatos y estudiantes

 

Entre las principales demandas de la USB se destacó la actualización de los salarios de acuerdo con el aumento del costo de vida. El sindicato también reclamó medidas para reducir los precios de los alimentos, las facturas de servicios y los alquileres, además de una reducción del IVA sobre los productos de primera necesidad.

 

Otro de los ejes de la protesta fue el rechazo al incremento del presupuesto militar. Las organizaciones convocantes cuestionaron que se destinen recursos al armamento mientras consideran insuficiente el financiamiento de la salud, la educación y otros servicios públicos.

 

Los estudiantes también se sumaron a las movilizaciones para exigir mayor inversión en las escuelas y universidades, mejores condiciones edilicias y políticas que faciliten el acceso a la vivienda.

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