REDACCIÓN ELONCE
La Fiesta Patronal de Nogoyá reunió este jueves miles de fieles que llegaron para venerar a la Virgen del Carmen. Entre ellos estuvieron Walter Manchini y Emiliano Cabrera, dos vecinos de Paraná que recorrieron cerca de 120 kilómetros en bicicleta para participar de la celebración religiosa y agradecer por las gracias recibidas.
Ambos arribaron a la Basílica Nuestra Señora del Carmen tras una travesía que combinó esfuerzo físico, oración y momentos que definieron como "signos" de la fe que los impulsó a emprender el viaje.
Emiliano contó a Elonce que la propuesta surgió pocos días antes de la peregrinación. "La idea surgió de Walter el sábado pasado cuando nos juntamos para ver el partido. Yo venía haciendo la novena a la Virgen del Carmen y para mí fue un signo porque también le estaba pidiendo poder venir", relató.
Un llamado que venció las dificultades
El joven explicó que en un primer momento parecía imposible concretar el viaje por distintos inconvenientes logísticos, pero aseguró que nunca dejó de sentir el deseo de llegar a Nogoyá.
"Sentía muy firme el llamado de la Virgen. Las razones por las que parecía que no podíamos venir eran lógicas desde lo humano, pero cuando está la fe en el corazón pasan estas cosas", expresó.
También recordó que inicialmente pensaban viajar otro día, aunque finalmente decidieron partir igualmente, aun sin poder incorporarse al grupo de ciclistas que había partido este miércoles desde Paraná. "Hay razones del corazón que la razón no entiende", afirmó.
Un viaje acompañado por la oración
Durante el recorrido, ambos atravesaron distintas situaciones que pusieron a prueba el viaje. Una de ellas ocurrió cuando buscaban alojamiento en Aranguren. "Ya eran las diez y media de la noche y no encontrábamos hospedaje. Walter estaba rezando el rosario mientras yo intentaba comunicarme con alguien. En ese momento pasó un auto y era el hermano de la persona que atendía el hospedaje. Gracias a eso pudimos quedarnos", recordó Emiliano.
Walter aseguró que no fue la primera vez que experimentó hechos similares mientras rezaba. "Siempre me pasa que cuando llego al tercer misterio del rosario empieza a aparecer la gracia que estoy pidiendo. Es algo de fe", sostuvo.
Pedir, agradecer y llegar a la Eucaristía
Más allá del desafío deportivo, ambos coincidieron en que el verdadero objetivo era espiritual. "Nos gusta mucho andar en bicicleta, pero queríamos ofrecer ese sacrificio para agradecer. Yo también recibí muchos milagros de la Virgen", manifestó Walter.
Asimismo, explicó que el mayor anhelo era poder participar de la celebración litúrgica. "Queríamos llegar al culmen de la vida de fe, que es la Eucaristía. Gracias a Dios pudimos llegar para la consagración y comulgar", destacó.
Un viaje atravesado por la emoción
Durante la travesía también siguieron de cerca el partido de la Selección Argentina frente a Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026. Contaron que mientras hacían una pausa para descansar pudieron observar los goles del equipo de Lionel Scaloni y compartir el festejo con vecinos de Ramírez. "Fue muy especial vivir también ese momento en medio del camino", señaló Emiliano.
Finalmente, ambos coincidieron en que la experiencia superó ampliamente sus expectativas e invitaron a otros creyentes a animarse a vivirla. "Esperamos que nuestra experiencia también le sirva a alguien para motivarse a creer y a pedirle a la Virgen", concluyeron.