REDACCIÓN ELONCE
Esteban Bogado, el niño de 12 años que sobrevivió a una grave descarga eléctrica y permaneció 31 días internado en el Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, volvió a jugar oficialmente al fútbol. Este sábado se puso nuevamente la camiseta de Belgrano para disputar la fase de grupos del Torneo Naranjitos y concretó uno de los regresos más esperados desde el accidente que puso en riesgo su vida.
El resultado, una derrota 3-0 frente a Cosmos, quedó en segundo plano. Esteban ingresó durante el segundo tiempo, volvió a compartir una cancha con sus compañeros y, apenas finalizado el encuentro, habló con Elonce sobre sus sensaciones.
“Me sentí bien”, resumió el chico. Al analizar el encuentro, reconoció que los rivales habían sido superiores: “Lo vi bien, pero ellos se asociaban más y eran mejores que nosotros, nos superaron”.
“Una alegría inmensa”
A un costado de la cancha, su padre, Carlos Bogado, siguió cada movimiento del número 14 de Belgrano. Antes de que comenzara el partido, contó a Elonce que la familia vivía el regreso con una mezcla de emoción y expectativa.
“Entró en el segundo tiempo y se está desempeñando bastante bien. Es el primer partido de la vuelta. Es una alegría inmensa para él volver nuevamente a la cancha con sus compañeros y en este torneo tan importante”, expresó.
Carlos contó que buscó transmitirle tranquilidad a su hijo antes del regreso. No hubo grandes discursos ni exigencias deportivas.
“Lo único que le dije fue que se divierta, que de a poco va a agarrar ritmo, que no se asuste y esté tranquilo. Simplemente esas fueron mis palabras hacia él”, relató.
La vuelta al fútbol fue posible luego de que los médicos autorizaran a Esteban a retomar progresivamente sus actividades habituales.
Cómo continúa su recuperación
El padre explicó que dos semanas atrás el cirujano le había otorgado el alta para realizar actividad normalmente, aunque todavía quedan algunas secuelas menores que deberán evolucionar con el tiempo.
“Le queda pendiente que la piel vuelva a su estado original, que va a llevar un tiempo, y todavía le falta un poco de flexibilidad en el pie izquierdo. Pero es prácticamente nada comparado con lo que le pasó”, destacó.
El propio Esteban confirmó que pudo jugar sin dolores. “Yo me siento bien, no me duele ni nada, pero sí todavía le falta un poco para que se recupere al 100%”, contó a Elonce.
El chico se desempeña como lateral derecho y tiene entre sus referentes futbolísticos a Gonzalo Montiel. Su regreso significó recuperar una de las actividades que formaban parte de su vida antes del accidente, pero no fue la única.
También volvió al karate
Esteban también retomó el karate y el fin de semana pasado participó de una competencia en Concordia. Debido a las características del certamen, debió medirse con competidores mayores.
“Había chicos de la categoría de él, pero se tuvo que medir con chicos de 16 años y estuvo muy bien”, contó su padre.
El próximo desafío será el 13 de septiembre, cuando participe de un torneo nacional de karate en Córdoba. Allí competirá contra chicos de su misma edad y nivel.
Para Carlos, recuperar esas rutinas representó uno de los mayores avances después de los difíciles meses atravesados por toda la familia.
“Estoy emocionado por verlo realizando su vida normal, la que tenía antes del accidente”, expresó.
Y agregó: “Ha retomado toda la actividad y de una manera ejemplar, como siempre lo ha hecho él. Gracias a Dios, está muy bien”.
Del accidente a los 31 días de internación
La imagen de Esteban corriendo nuevamente detrás de una pelota contrastó con la situación que había atravesado meses atrás. El niño sufrió una grave descarga eléctrica cuando intentaba recuperar una pelota y entró en contacto con una estructura electrificada.
La descarga puso en riesgo su vida y fue fundamental la intervención de un vecino que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) inmediatamente después del episodio.
Posteriormente, Esteban fue trasladado al Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, donde permaneció internado durante 31 días y atravesó un prolongado proceso de recuperación.
Por el hecho existe una investigación judicial en la que quedó acusado el sacerdote César Schmidt, en relación con la electrificación de una estructura de su vivienda. El cura está imputado por homicidio en grado de tentativa, en calidad de autor.
Después llegaron diferentes etapas: el alta hospitalaria, la vuelta a su casa, el regreso a la escuela, los entrenamientos y, finalmente, este sábado, el retorno a una competencia oficial de fútbol.