Mirgor despidió a 300 trabajadores de una de sus plantas de Río Grande este lunes y el Ministerio de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego intervino de oficio ante la escalada del conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La cartera laboral dictó la conciliación obligatoria por 15 días y dispuso retrotraer la situación al momento previo a las desvinculaciones.
Los empleados se encontraron este lunes con impedimentos para ingresar normalmente a sus puestos de trabajo. La situación profundizó la tensión que la UOM mantenía con distintas compañías del sector industrial fueguino, luego de semanas de reclamos y medidas de fuerza.
Ante el escenario, el Ministerio de Trabajo provincial convocó a representantes de Mirgor y del sindicato a una audiencia prevista para este martes a las 13. Durante la vigencia de la conciliación, deberán suspenderse las medidas que puedan agravar el conflicto.
Trabajo ordenó retrotraer las desvinculaciones
La ministra de Trabajo y Empleo fueguina, Sonia Castiglione, calificó la situación como “muy delicada, principalmente para los trabajadores y sus familias” y explicó que el organismo intervino inmediatamente después de tomar conocimiento de lo sucedido.
“Desde que tomamos conocimiento actuamos inmediatamente porque es necesario generar espacios de diálogo concretos para que las partes puedan sentarse, discutir las diferencias y encontrar una solución”, afirmó.
Castiglione aclaró que durante el período de conciliación los trabajadores “deben continuar ingresando a sus puestos de trabajo y no deben producirse medidas que profundicen el conflicto”. Además, remarcó: “Hay que echar luz sobre lo ocurrido y sentar a las partes a hablar”.
Fuertes críticas por los 300 despidos
El intendente de Río Grande, Martín Pérez, cuestionó públicamente la decisión de la compañía y advirtió sobre el impacto que una desvinculación de esta magnitud podría generar más allá de los empleados directamente afectados.
“Lo que sucede en Mirgor es gravísimo. Detrás de cada trabajador que pierde su empleo hay una familia fueguina que queda en la incertidumbre. En definitiva, la comunidad completa termina recibiendo el golpe”, expresó.
Pérez vinculó la situación con las políticas industriales del Gobierno nacional y cuestionó la apertura de importaciones. “Milei acelera para el otro lado y los resultados son estos”, afirmó al comparar las decisiones nacionales con las políticas proteccionistas adoptadas por otros países.
Reclamo también a las empresas
El intendente de Río Grande no limitó sus críticas al Gobierno nacional y también reclamó responsabilidad a las compañías que durante años desarrollaron sus actividades bajo el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego.
Pérez sostuvo que las “empresas que acumularon ganancias durante décadas al amparo del régimen industrial fueguino tienen una responsabilidad con nuestra provincia y con sus trabajadores”.
“¿Los beneficios son privados y las pérdidas son de toda la comunidad?”, cuestionó. Y consideró que ante las dificultades económicas, “la primera variable de ajuste deben ser sus márgenes de ganancia y NO el empleo”.
El pronunciamiento desde Ushuaia
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, también se manifestó sobre las desvinculaciones y expresó su “solidaridad absoluta” con las 300 familias afectadas.
Vuoto atribuyó el conflicto a las políticas económicas nacionales y sostuvo que lo ocurrido no constituía un episodio aislado. En ese sentido, calificó el escenario como resultado de un “industricidio planificado por el Gobierno nacional”, una definición que corresponde a su posicionamiento político sobre la situación.
También cuestionó la apertura de importaciones y la reducción de aranceles al considerar que perjudican a la producción nacional. “El camino debe ser siempre el acompañamiento a las familias afectadas, la protección del entramado productivo y la defensa de la dignidad laboral en nuestra provincia”, expresó.
Mirgor y su presencia industrial
Mirgor es un grupo dedicado, entre otras actividades, a la industria tecnológica y posee una importante presencia productiva en Tierra del Fuego.
Actualmente cuenta con cinco plantas en la provincia vinculadas con la fabricación de teléfonos móviles, televisores y productos de electrónica de consumo, además de componentes de climatización y autorradios destinados a la industria automotriz.
El conflicto quedó ahora atravesado por la conciliación obligatoria dispuesta por el Gobierno provincial. La audiencia de este martes será la primera instancia formal de negociación después de las 300 desvinculaciones y tendrá como objetivo acercar posiciones entre la empresa y la UOM.