REDACCIÓN ELONCE
Un sacerdote filipino encontró en las redes sociales una particular manera de acercarse a los fieles y convocarlos a misa en Entre Ríos. José María Berme, de 30 años, desarrolla su tarea pastoral en la parroquia San José de Crespo y comenzó a utilizar Instagram para publicar videos breves en los que combina humor, mensajes religiosos y escenas de su vida cotidiana.
Uno de sus reels llamó especialmente la atención por la manera directa en la que invitó a sus seguidores a acercarse a la iglesia. La idea, según contó en diálogo con Elonce, surgió a partir de un video que le envió una amiga y que decidió adaptar.
“No es una idea original mía. Una amiga me mandó un video de otro sacerdote que decía: ‘Adiviná quién necesita ir a confesarse’. Yo lo cambié por ‘Adiviná quién necesita ir a misa’”, relató Berme.
De una idea entre amigos a las redes sociales
El sacerdote explicó que su interés por la producción audiovisual venía desde antes y que suele aprovechar sus redes como una herramienta para compartir distintos aspectos de su actividad pastoral.
“Me encanta hacer videos. Es otra forma de llegar a la gente. Yo publico y edito videos para compartir mi vida diaria y también mi fe”, explicó.
La experiencia con los reels comenzó meses atrás. Según recordó, una amiga llamada Araceli fue quien le acercó la idea que finalmente terminó convirtiéndose en uno de sus videos. Hasta entonces, gran parte del contenido que realizaba quedaba limitado a las historias de Instagram.
“Los feligreses acá en Crespo saben que me encanta hacer videos, especialmente videos cómicos, con un poco de humor”, señaló el sacerdote.
La respuesta de los fieles
Consultado sobre si la difusión a través de las redes sociales había repercutido en la participación de los fieles, Berme consideró que la experiencia había resultado positiva y remarcó que el objetivo principal era mantener una invitación permanente a acercarse a la parroquia.
Además de los contenidos humorísticos, utiliza sus perfiles para difundir reflexiones sobre el Evangelio y palabras de aliento. Incluso creó un espacio denominado “Vitamina Fe”, surgido también como una herramienta para ejercitar el idioma castellano.
“Publico palabras de aliento, reflexiones y también mi reflexión de los domingos sobre los Evangelios”, explicó a Elonce.
De Filipinas a Entre Ríos
Detrás de los videos existe también una historia atravesada por miles de kilómetros. Berme nació en Filipinas y llegó a la Argentina en enero de 2024. Su primera etapa transcurrió en Buenos Aires, donde comenzó a estudiar castellano antes de recibir su primer destino pastoral.
Luego fue enviado a Crespo, donde se incorporó a la parroquia San José. “Me encanta y me siento muy bien recibido, como extranjero y como misionero”, destacó sobre su experiencia en la localidad entrerriana.
El idioma representó uno de los principales desafíos desde su llegada. “Es una manera de aprender también, profundizar y mejorar mi español, porque el castellano no es fácil de aprender”, reconoció.
“Me gustaría quedarme en Argentina”
A sus 30 años, Berme aseguró que todavía no sabe cuánto tiempo permanecerá en el país debido a que su próximo destino dependerá de las decisiones de sus superiores religiosos.
“Somos religiosos, misioneros y estamos abiertos a donde nos manden, pero me gustaría quedarme acá en Argentina”, expresó.
Su familia permanece en Filipinas y el sacerdote contó que es hijo único. Si bien reconoció que existen momentos en los que aparecen las diferencias culturales y la distancia, aseguró que logró adaptarse a su nueva vida.
Cuando le preguntaron qué era lo que más extrañaba de su país, respondió rápidamente: “El clima, porque nosotros no tenemos invierno y yo sufro el frío”. En cambio, al mencionar aquello que más disfruta de Argentina, tampoco dudó: “Primero, el asado”, respondió entre risas.
Una invitación que combina fe y nuevos lenguajes
Berme no utiliza TikTok, pero mantiene actividad en Instagram y también cuenta con una comunidad de WhatsApp. La producción y edición de videos, explicó, es principalmente un pasatiempo que terminó encontrando un lugar dentro de su tarea religiosa.
De esta manera, las redes se convirtieron para el sacerdote filipino en otra vía para comunicarse con una comunidad a la que llegó hace dos años y de la que asegura sentirse parte.
Antes de finalizar la entrevista con Elonce, dejó un mensaje para los fieles de Crespo y de Entre Ríos: “Siempre hay que poner en primer lugar a Dios en nuestra vida. Por eso es muy importante invitar a la gente a venir a misa y agradecer por todas las bendiciones que Dios me ha dado. Siempre los esperamos acá en nuestra iglesia”.