Luego de haber eliminado más de 60 mil puestos de trabajo desde el inicio de la gestión, el Gobierno nacional proyecta avanzar con un nuevo recorte de personal en diferentes organismos descentralizados del Estado. La estimación oficial contempla una reducción de entre 4.000 y 5.000 empleos públicos entre marzo y agosto, a partir de programas de retiro voluntario implementados en distintas dependencias nacionales.
La estrategia es coordinada por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, y apunta a disminuir la planta estatal mediante acuerdos de salida negociados con trabajadores de distintos organismos públicos.
Los organismos alcanzados por los retiros
Uno de los principales recortes se produjo en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), donde alrededor de 1.200 trabajadores aceptaron el retiro voluntario ofrecido en marzo. Esa cifra representa aproximadamente un 10% de la planta total del organismo.
La misma política se aplicó en Vialidad Nacional, donde cerca de mil empleados se sumaron al esquema de salida, mientras que en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ya firmaron alrededor de 400 trabajadores.
En paralelo, el Gobierno prepara nuevos programas de retiro voluntario en el Programa de Atención Médica Integral (PAMI), organismo que cuenta con más de 12 mil empleados bajo convenio colectivo. También se prevén medidas similares en Radio y Televisión Argentina y en la Casa de Moneda.
Cómo funciona el esquema de retiro voluntario
De acuerdo con lo explicado por funcionarios del Ministerio de Desregulación, los retiros voluntarios contemplan una compensación equivalente al 90% del sueldo bruto por cada año trabajado. Aunque la medida implica un desembolso inicial por parte del Estado, el Gobierno sostiene que el ahorro salarial permite recuperar ese costo en aproximadamente un año.
“Todo sin tener conflictos judiciales”, sostuvo un funcionario cercano a la implementación del programa, al defender el mecanismo elegido para avanzar con la reducción de personal.
Los datos oficiales muestran el alcance del ajuste realizado desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Según cifras del Indec, la planta total del Estado pasó de 343.357 empleados en noviembre de 2023 a 276.104 en marzo de este año, lo que representa una caída de 67.253 puestos de trabajo, equivalente al 19,5%.
Fuerte caída en la planta estatal
Dentro de ese total, la administración pública nacional —que incluye organismos centralizados, descentralizados y desconcentrados— redujo su nómina de 233.098 trabajadores a 187.734 empleados. Esto implica una disminución de 45.364 puestos desde el inicio de la actual gestión.
En tanto, las empresas públicas y sociedades estatales también registraron una fuerte baja en su dotación de personal. Según los datos oficiales, pasaron de 110.259 trabajadores en noviembre de 2023 a 88.370 en marzo de este año, con una reducción de 21.889 empleos.