El Aquarium de Mar del Plata vendió sus últimos cuatro pingüinos por US$ 40.000 a un acuario de México y completó el traslado de los animales que permanecían en el establecimiento desde su cierre, en marzo de 2025. Con las instalaciones vacías, la sindicatura avanza con la reducción del personal y acordó entregar el predio de nueve hectáreas frente al mar el próximo 2 de noviembre.
La operación se realizó en el marco de la quiebra de la empresa que administraba el parque y quedó documentada en el expediente judicial que tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 20, a cargo del juez Eduardo Malde.
La compradora fue Acuario Vallarta S.A. de C.V., de Puerto Vallarta, México, que pagó US$ 10.000 por cada uno de los cuatro pingüinos saltarines de las rocas (Eudyptes chrysocome).
Cómo fue el traslado de los últimos pingüinos
Los cuatro ejemplares fueron exportados el 7 de octubre, luego de que se completaran los trámites sanitarios y la documentación necesaria para el traslado internacional.
Ese día, a las 8, los animales salieron del Aquarium, ubicado en avenida de los Trabajadores 5600, y fueron trasladados hasta la terminal de cargas del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Allí quedaron bajo la supervisión de representantes de Intermodal Logistics Service S.A., la empresa de logística designada por el comprador.
El vuelo AM029 partió esa misma noche, a las 23.25, con destino a Ciudad de México. La operación quedó acreditada mediante la factura de exportación, la documentación sanitaria del SENASA y el acta de entrega de los animales.
Aunque el precio de venta fue de US$ 40.000, el monto que ingresó a la cuenta judicial de la quiebra fue de US$ 39.823,02. Según una resolución del juez Malde del 23 de octubre, la diferencia de US$ 176,98 correspondió a comisiones bancarias, IVA y gastos de transferencia internacional.
Qué pasó con los demás animales del Aquarium
La salida de los cuatro pingüinos saltarines completó el proceso de reubicación de los animales que habían permanecido en el parque después de su cierre.
El procedimiento había comenzado con la venta de diez delfines nariz de botella a Egipto por US$ 800.000. Luego, cuatro lobos marinos —Ciro, Joaco, Nazareno y Mía— fueron trasladados a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú.
En septiembre también se concretó la reubicación de 43 pingüinos magallánicos en la Fundación Bubalcó, en Río Negro, mientras que los dos pingüinos rey fueron trasladados a otro destino.
El proceso se extendió durante más de un año y estuvo marcado por las dificultades para encontrar compradores y lugares adecuados para recibir a los ejemplares. Durante ese período, la empresa debió afrontar los gastos de alimentación, atención veterinaria y mantenimiento, pese a que el parque ya no recibía visitantes.
En agosto de 2026, el inventario judicial todavía registraba 59 pingüinos. Sin embargo, el proceso también estuvo atravesado por la muerte de ocho ejemplares magallánicos y la desaparición de otros dos, hechos que motivaron actuaciones e investigaciones judiciales.
Las ofertas que no prosperaron
Antes de concretar la venta de los últimos cuatro ejemplares, se evaluaron distintas propuestas internacionales para trasladar a los pingüinos.
Entre ellas, una firma mexicana había ofrecido US$ 750.000 por la totalidad de los ejemplares, mientras que un oceanario de China propuso US$ 950.000 por 62 pingüinos. También se recibió una oferta de Brasil por US$ 250.000 para adquirir entre 26 y 30 animales.
Ninguna de esas negociaciones llegó a concretarse. Finalmente, la operación con el acuario mexicano permitió resolver el destino de los últimos cuatro pingüinos que permanecían en el predio.
Con los animales fuera de las instalaciones, la sindicatura también comenzó a avanzar con la reorganización del personal. En una presentación realizada el 21 de octubre, informó al juzgado que ya no consideraba necesaria la continuidad de 11 de los 12 empleados que seguían trabajando en el establecimiento.
Cuándo entregarán el predio del Aquarium
La salida de los últimos animales también permitió avanzar con la devolución del terreno donde funcionó el parque durante décadas.
El inmueble comprende más de nueve hectáreas frente al mar, en la zona de Punta Mogotes, y pertenece a Cabo de las Corrientes S.A. La restitución estaba prevista inicialmente para el 31 de marzo de 2026, pero debió postergarse debido a la permanencia de los animales y las dificultades para concretar su traslado.
Ahora, la sindicatura acordó devolver el predio el próximo 2 de noviembre, libre de ocupantes y con el retiro de los bienes correspondientes.
La propiedad despertó interés por su ubicación y extensión, y circularon versiones sobre posibles desarrollos inmobiliarios y operaciones cercanas a los US$ 20 millones. Sin embargo, hasta el momento no se concretó una compraventa del terreno.
El Aquarium cerró sus puertas al público en marzo de 2025, pero la quiebra continuó durante más de un año debido a la necesidad de resolver el destino de los animales, afrontar los gastos de mantenimiento y cumplir con los procedimientos judiciales.