La ciudad de Paraná amaneció nuevamente atravesada por la angustia y la expectativa, mientras este viernes se reanudaron con intensidad los rastrillajes para encontrar a Chiara, la niña de 10 años que desapareció el jueves tras el derrumbe de su vivienda durante el temporal en la zona del arroyo Colorado. El operativo se concentra desde el “punto cero” y se extiende a lo largo del cauce, con un amplio despliegue de policías, bomberos, buzos tácticos y recursos tecnológicos.
Desde el lugar del desastre, las autoridades ratificaron que no se detendrán hasta obtener resultados. Ricardo Galliussi, subdirector de la Dirección General de Criminalística, explicó a Elonce que el equipo científico permanece a disposición ante cualquier hallazgo. “Estamos atentos a cada elemento que pueda surgir en el terreno para intervenir desde la policía científica y aportar nuestro trabajo a la búsqueda", dijo.
Galliussi destacó que se trata de un trabajo articulado entre todas las áreas de la fuerza. “Es un despliegue coordinado. Investigación e Inteligencia Criminal ya realizó vuelos nocturnos con drones y continúa hoy con el aporte tecnológico. También está prevista la posibilidad de utilizar el helicóptero si las condiciones lo permiten”, precisó.
Un operativo que se adapta al terreno
Por su parte, el jefe de la Policía de Entre Ríos, Claudio González, remarcó que el operativo no se detuvo en ningún momento. “La búsqueda comenzó desde el primer instante y continuó durante la noche con las medidas de seguridad necesarias. Hoy será una jornada larga y más minuciosa, con mejores condiciones climáticas que nos permiten ampliar el trabajo”, afirmó.
González explicó que la baja en el nivel del agua posibilita intervenir en distintos sectores del arroyo. “El descenso del cauce nos permite trabajar en la parte media y alta del arroyo, desde el punto cero hasta la desembocadura en el río Paraná. La geografía cambia constantemente por el desborde y eso nos obliga a adaptar cada recurso”, sostuvo.
El jefe policial detalló que el uso de herramientas depende estrictamente de las condiciones del terreno. “A primera hora no se podía utilizar maquinaria pesada ni ingresar con bomberos por la inestabilidad del suelo. El perro rastreador recién pudo intervenir por la tarde, cuando el terreno lo permitió. Cada recurso se incorpora en el momento adecuado para no poner en riesgo al personal y optimizar la búsqueda”, explicó.
Profesionalismo y coordinación
González subrayó que la prioridad siempre fue preservar vidas y luego avanzar con todos los medios disponibles. “Primero buscamos con la esperanza de encontrar con vida a las personas. A medida que las condiciones lo fueron permitiendo, sumamos más recursos. Sabemos de la urgencia y del dolor de la familia, pero cada paso debe darse con responsabilidad”, señaló.
Asimismo, destacó el trabajo conjunto de las instituciones. “La comunidad puede ver el despliegue, el orden y la organización. Desde el inicio se trabajó para ubicar a cada integrante de la familia, en un contexto muy complejo por la magnitud del temporal”, expresó.
En relación con las hipótesis de búsqueda, indicó que el punto de partida fue el lugar del derrumbe. “Debajo de una pared caída se hallaron pertenencias. Podía ser un lugar posible, pero también analizamos todo el trayecto del arroyo. La hipótesis contempla que el recorrido pueda extenderse incluso hasta el río Paraná, como ha sucedido en otros casos”, concluyó.