El Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas) denunció públicamente a un influencer vinculado con la caza deportiva por presuntamente matar aves protegidas en la laguna Setúbal, frente a dependencias del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe.
La organización identificó al cazador como Milton Fabricio Espeche y sostuvo que las presuntas incursiones se realizaron sobre la costa este de la laguna, a unos 2.000 metros de las oficinas provinciales ubicadas sobre calle Patricio Cullen.
De acuerdo con la presentación difundida por la entidad, las imágenes y filmaciones fueron publicadas durante varios meses en perfiles de Instagram y Facebook. Allí, siempre según Ceydas, se exhibieron aves muertas y distintas jornadas de cacería realizadas desde una embarcación.
La denuncia difundida por la organización
“Mató cientos de aves protegidas a solo 2.000 metros del Ministerio de Ambiente y lo subió a sus redes sociales”, denunció Ceydas al dar a conocer el caso.
La ONG afirmó que el creador de contenido habría cazado fuera de temporada, dentro de una zona donde la actividad no estaba habilitada y mediante elementos prohibidos. También cuestionó la falta de controles oficiales ante una práctica que, según señaló, se habría repetido con frecuencia.
La normativa provincial correspondiente a 2026 había establecido el período de caza de anátidos entre el 1º de mayo y el 2 de agosto. También prohibió la utilización de distintos tipos de señuelos y dispositivos para atraer a las aves.
Por lo tanto, si los episodios denunciados ocurrieron después del 2 de agosto, se habrían desarrollado fuera del período autorizado. La determinación de las eventuales infracciones y responsabilidades deberá quedar a cargo de las autoridades administrativas o judiciales competentes.
Las especies que aparecieron en las publicaciones
Según el relevamiento efectuado por Ceydas, en las publicaciones se habrían observado ejemplares muertos de pato picazo, sirirí pampa, sirirí colorado, pato capuchino, pato gargantilla, pato overo, pato cutirí, pato cuchara y pato de collar.
La organización aseguró que siete de las diez especies identificadas estarían protegidas y no podrían ser objeto de caza. También mencionó publicaciones más antiguas en las que aparecería un pato crestudo embalsamado, especie cuya conservación genera especial preocupación.
“Subió durante varios meses y con absoluta impunidad fotos y filmaciones de sus cacerías en la costa este de la laguna Setúbal”, expresó la entidad.
Además, Ceydas sostuvo que el denunciado habría excedido los cupos permitidos y utilizado armas de repetición y dispositivos neumáticos de aire precomprimido. Estas afirmaciones forman parte de la acusación pública de la ONG y deberán ser verificadas mediante una investigación oficial.
Reclamos por los controles ambientales
La organización ambiental también apuntó contra el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático provincial. Según manifestó, las detonaciones podían escucharse desde las inmediaciones de las oficinas oficiales debido a la cercanía del lugar donde se habrían producido las cacerías.
“Es casi imposible que no puedan escuchar las detonaciones y que no sepan”, indicaron fuentes vinculadas con la denuncia a ERA Verde.
Para Ceydas, la reiteración de los episodios y la publicación abierta de las imágenes demostrarían falencias en las tareas de vigilancia y fiscalización. La ONG reclamó que se investiguen los hechos y se determine si existieron infracciones a la legislación santafesina sobre protección de fauna silvestre.