REDACCIÓN ELONCE
Los alumnos de la Escuela Técnica Nº1 “Francisco Ramírez” presentaron oficialmente su auto eléctrico en Paraná, un proyecto desarrollado por estudiantes y docentes fuera del horario escolar que ya posicionó a la institución entre las mejores del país en una competencia nacional.
Durante la presentación, el profesor Claudio Galeano destacó el compromiso del equipo y aseguró que el proyecto busca dejar un legado en las nuevas generaciones. “Busquen siempre la pasión; ahí es el lugar de ustedes”, expresó al felicitar a los estudiantes.
Valentino, uno de los integrantes del equipo, contó ante Elonce que el taller se convirtió en su segundo hogar y explicó que, además de las clases, los estudiantes dedican horas extra a construir el vehículo. “Hacemos la teoría y después nos quedamos armando el autito eléctrico. Es muy divertido y entretenido pasar tiempo acá”, señaló.
El joven precisó que participaron alumnos de cuarto, quinto, sexto y séptimo año de las especialidades de Mecánica, Electrónica, Construcciones y Computación, y que actualmente el equipo está integrado por 12 estudiantes. También recordó que el vehículo comenzó a desarrollarse en 2019 y que en 2024 la escuela obtuvo el séptimo puesto entre 140 instituciones participantes.
La presentación del auto
Se realizó en la sede de Bulonera del Litoral, empresa que acompaña al proyecto como patrocinador. Valentino agradeció el respaldo recibido y sostuvo que la actividad, compartida con pilotos de Turismo Carretera, les permitió darle mayor visibilidad al trabajo de la escuela. “Ojalá podamos seguir llegando cada vez más arriba”, afirmó.
Por su parte, Valentín, encargado del área mecánica y de la transmisión del auto, manifestó que formar parte del proyecto fue una experiencia única y reconoció que confirmó su vocación profesional. “Me encanta todo lo que es mecánica y estoy buscando trabajar en eso”, aseguró.
Galeano explicó finalmente que el desarrollo del vehículo es posible gracias al esfuerzo colectivo de docentes y alumnos, quienes trabajan fuera del horario laboral y escolar. “Siempre hay alguien colaborando y poniendo las pilas para que el auto siga creciendo”, concluyó.