El caso de Ángel López, el niño de 4 años fallecido el pasado 5 de abril en Comodoro Rivadavia, sumó un giro judicial clave tras conocerse los resultados del informe preliminar de autopsia. La Justicia agravó la imputación contra su madre, Mariela Altamirano, quien ahora es acusada de “homicidio agravado por el vínculo” por comisión, en el marco de una investigación que también involucra a la pareja de la mujer.
La decisión fue tomada por el juez Alejandro Soñis, a pedido de los fiscales Cristian Olazábal y Facundo Oribones, durante una audiencia de ampliación de la investigación realizada este viernes al mediodía. En esa instancia se analizaron nuevos elementos periciales, entre ellos el informe histopatológico y las conclusiones de la Junta Médica, que determinaron la causa de muerte del menor.
Según la acusación fiscal, el cambio de calificación se sustenta en evidencia médica y forense que refuerza la hipótesis de un contexto de violencia sostenida. “Hubo acciones de maltrato por parte de Altamirano y González que provocaron un agravamiento en la salud del menor Ángel”, expuso la fiscalía durante la audiencia.
Cambios en la imputación y pruebas periciales
La investigación determinó que la madre dejó de estar imputada por omisión y pasó a ser considerada presunta autora activa del hecho. En paralelo, su pareja, Michel González, mantiene la acusación de homicidio simple, mientras avanza la recolección de pruebas.
El fiscal Oribones afirmó que “existe evidencia profusa de golpes recibidos” y señaló además que el niño habría sido sometido a situaciones de maltrato reiterado, entre ellas “baños de agua fría” como forma de disciplinamiento. Estos elementos fueron incorporados al expediente como parte del contexto de violencia infantil.
De acuerdo con el informe médico, la causa de muerte fue determinada como “bronquiolitis y bronconeumonía en concomitancia con traumatismo de cráneo, en contexto de violencia infantil”, lo que reforzó la decisión judicial de ampliar la imputación.
La audiencia judicial y las posturas de las defensas
Durante la audiencia semipresencial, la fiscalía solicitó formalmente la ampliación de la investigación en base a los nuevos informes médicos. La defensa de González se opuso al avance del proceso hasta que se realice una ampliación de la autopsia, mientras que la defensa de Altamirano no objetó el pedido fiscal.
El juez Soñis finalmente autorizó la ampliación, dando lugar a una recalificación más grave para la madre del menor. Según los fiscales, el caso debe analizarse bajo la figura de “autorías paralelas” y no como una coautoría funcional.
Una investigación que sigue en curso
La fiscalía sostuvo que ambos imputados habrían tenido conocimiento del estado crítico del niño y que, pese a ello, no habrían solicitado asistencia médica adecuada. “Sabían que el niño no estaba bien y lo privaron de ayuda”, concluyó Oribones en su exposición.