Boca recuperó jugadores para enfrentar a Vélez por la Copa Argentina. Tres futbolistas quedaron a disposición de Rodolfo Arruabarrena, que todavía deberá resolver una duda en el ataque. Tendrá cuatro partidos en 13 días.
Boca recuperó jugadores para enfrentar a Vélez en un partido clave por los octavos de final de la Copa Argentina. Rodolfo Arruabarrena recibió buenas noticias con Leandro Lozano, Marco Pellegrino y Leandro Paredes, quienes superaron diferentes molestias físicas y quedaron disponibles para el encuentro del miércoles en Córdoba.
Lozano dejó atrás una distensión en los isquiotibiales de la pierna izquierda y quedó en condiciones de volver a sumar minutos. El lateral incluso apareció con posibilidades concretas de recuperar la titularidad y reemplazar a Dylan Gorosito, en uno de los cambios que evaluó el entrenador respecto de la formación que derrotó a Lanús.
Pellegrino, por su parte, se recuperó del desgarro que había sufrido durante el encuentro frente a Platense. El defensor volvió a quedar disponible y todo indicó que sería incluido en la convocatoria para viajar a Córdoba, aunque inicialmente apareció como una alternativa para el banco de suplentes.
Paredes volvería al mediocampo de Boca
Otra de las novedades importantes para Arruabarrena fue la recuperación de Leandro Paredes. El capitán había padecido una inflamación en el isquiotibial izquierdo que lo marginó de algunos encuentros, aunque ya había logrado sumar minutos nuevamente en la Bombonera.
Con su evolución favorable, el mediocampista se perfiló para recuperar un lugar entre los titulares ante Vélez. Paredes ingresaría en reemplazo de Camilo Rey Domenech y volvería a ocupar una posición central dentro del esquema del Xeneize para un encuentro decisivo.
La principal incógnita quedó instalada en el ataque. Arruabarrena deberá resolver si mantiene entre los titulares a Alan Velasco después de su última presentación o si decide devolverle el puesto a Sebastián Villa. La elección también podría modificar el dibujo táctico con el que Boca buscará avanzar a la próxima instancia de la Copa Argentina.
Las bajas que todavía preocupan a Arruabarrena
Más allá de las recuperaciones, Boca continuó con una extensa nómina de lesionados. Uno de ellos fue Ayrton Costa, quien sufrió un desgarro en el isquiotibial durante el clásico ante Racing y además arrastró una lumbalgia que demoró su recuperación.
Malcom Braida también permaneció fuera de las opciones inmediatas del cuerpo técnico. El futbolista continuó trabajando para superar una contractura muscular ocasionada por un golpe durante los entrenamientos previos al partido frente a Recoleta.
Entre las lesiones de mayor gravedad apareció la de Tomás Aranda, quien sufrió una fractura de peroné. Su recuperación demandará entre tres y cuatro meses y el objetivo del cuerpo médico será que pueda estar nuevamente disponible durante la pretemporada de enero de 2027.
Bareiro deberá ser operado y Battaglia continúa su recuperación
Adam Bareiro tampoco podrá estar a disposición durante los próximos meses. El delantero padeció una lesión lumbar y será sometido a una intervención quirúrgica este martes. Los tiempos previstos para su recuperación indicaron que no volverá a jugar durante lo que resta del año.
Rodrigo Battaglia, en tanto, continuó con la rehabilitación luego de la operación a la que fue sometido en el tendón de Aquiles. La expectativa estuvo puesta en septiembre, cuando podría reincorporarse progresivamente al trabajo grupal y comenzar la última etapa antes de regresar a las canchas.
Otro caso de recuperación prolongada fue el de Agustín Marchesín. El arquero fue operado luego de sufrir la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y continuó con la rehabilitación. Su regreso quedó proyectado para diciembre o enero, con la mira puesta en llegar en condiciones a la pretemporada de 2027.
Una seguidilla con tres competencias
La recuperación de futbolistas adquirió especial importancia debido al exigente calendario que afrontará Boca. Después del compromiso frente a Vélez por la Copa Argentina, el equipo deberá concentrarse rápidamente en la Copa Sudamericana y el Torneo Clausura.
El martes 8 de septiembre, el Xeneize recibirá a San Pablo en la Bombonera desde las 21:30, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Apenas cuatro días más tarde, el sábado 12 desde las 19:15, volverá a jugar como local para enfrentar a Central Córdoba de Santiago del Estero por el certamen doméstico.
La revancha frente a San Pablo se disputará el martes 15 de septiembre, desde las 21:30, en el estadio Morumbí. Allí se definirá la clasificación a las semifinales de la competencia internacional, en uno de los encuentros de mayor trascendencia dentro de la seguidilla.
Seis partidos en apenas 20 días
El último encuentro confirmado dentro de este tramo será el domingo 20 de septiembre, cuando Boca visite a San Lorenzo por el Torneo Clausura. El partido comenzará a las 14:45 y cerrará un período de enorme exigencia física para el plantel.
De esta manera, Boca afrontará seis partidos en apenas 20 días, con compromisos correspondientes a tres competencias, viajes y escaso margen de recuperación entre cada presentación.
En ese escenario, los regresos de Lozano, Pellegrino y Paredes representaron un alivio para Arruabarrena. El entrenador podrá ampliar las alternativas para administrar las cargas de un plantel que todavía mantiene varias bajas y que tendrá por delante una serie de partidos determinantes para sus objetivos de la temporada.