La historia de una tejedora salteña conmovió a miles en redes luego de compartir las prendas inspiradas en la Albiceleste que confeccionó para sus seres queridos. La repercusión multiplicó sus seguidores y transformó por completo su emprendimiento artesanal.
Hizo unos buzos tejidos de la Selección Argentina para su familia, se hizo viral y ahora tiene pedidos hasta fin de año: lo que comenzó como un gesto de amor para sus nietos terminó convirtiéndose en un fenómeno masivo que cambió por completo su vida.
Sonia López, una tejedora de Salta, confeccionó buzos inspirados en la Scaloneta para sus siete nietos y, tras compartir el resultado en redes sociales, recibió una avalancha de pedidos que llenó su agenda hasta fin de año. La artesana sueña con tener un taller propio o un local que le permita ampliar la producción.
La historia emocionó en las redes
Sin embargo, por el momento trabaja desde su departamento, donde organiza su rutina entre las tareas del hogar, los pedidos y la atención de sus redes sociales. Con la ayuda de sus hijas aprendió a utilizar Instagram, Facebook y TikTok, plataformas que hoy se convirtieron en una herramienta clave para dar a conocer su trabajo.
Así, un regalo tejido para sus seres queridos terminó convirtiéndose en una historia masiva que emociona a miles y demuestra cómo internet puede transformar un emprendimiento artesanal en una oportunidad inesperada.
La historia comenzó en marzo, cuando Sonia decidió sorprender a sus nietos con suéteres tejidos especialmente para el Mundial. A través de un grupo de WhatsApp familiar, les consultó qué diseños preferían. Cada uno eligió detalles personalizados: algunos pidieron escudos, otros estrellas o diferentes combinaciones de colores, todos inspirados en la camiseta de la Albiceleste.
Se hizo viral por sus buzos tejidos
Sin imaginar la repercusión que tendría, la artesana grabó un video mostrando las prendas terminadas y lo publicó en sus redes sociales. En pocos días, el contenido superó las 800 mil reproducciones y alcanzó más de 100 mil "me gusta", transformando su emprendimiento artesanal. "Lo grabé, hablé y lo subí. Nunca pensé que se iba a hacer tan viral", contó la salteña en diálogo con Infobae.
La mujer teje desde los 13 años. Durante gran parte de su vida trabajó como empleada doméstica, pero cuando sus hijas crecieron decidió dedicarse de lleno a lo que más le apasiona: el tejido. Actualmente confecciona cada prenda en una máquina de tejido tradicional y dedica varias horas diarias a cumplir con los encargos. Cada suéter requiere entre 200 y 300 gramos de lana, dependiendo del tamaño y del diseño solicitado.
El éxito del video también impulsó un crecimiento exponencial en sus redes sociales. Su cuenta de Instagram pasó de tener poco más de 2.000 seguidores a superar los 25.000 en cuestión de semanas. La viralización generó un impacto inmediato en su trabajo. Antes del fenómeno viral, Sonia tenía pedidos confirmados hasta julio gracias a clientas habituales. Hoy, asegura que tiene la agenda completa hasta noviembre y continúa recibiendo consultas diariamente.