En el marco de los incendios forestales que afectaron a La Pampa, un productor ganadero sufrió la pérdida de más del 80% de su establecimiento. El avance de las llamas fue devastador y se dio en pocas horas.
Los incendios rurales que afectaron a la provincia de La Pampa durante los últimos días de diciembre dejaron pérdidas millonarias y un fuerte impacto en el sector agropecuario. Uno de los casos más dramáticos fue el del productor ganadero Alejandro Delfino, quien vio cómo en solo tres horas el fuego devoró casi la totalidad del campo familiar que administra desde hace décadas.
El hecho se registró el 26 de diciembre por la tarde, cuando un rayo cayó a unos 40 kilómetros del establecimiento ubicado a unos 25 kilómetros de la localidad de Jacinto Arauz, en el sudoeste pampeano. En un principio, el incendio no parecía representar un riesgo inmediato, ya que el viento soplaba hacia el norte. Sin embargo, un brusco cambio en la dirección del viento hizo que las llamas avanzaran rápidamente hacia el campo.
En ese contexto, el fuego ingresó por uno de los extremos del establecimiento y en apenas tres horas consumió unas 4.000 hectáreas. Luego, pese a los esfuerzos por contenerlo, el incendio avanzó sobre otras 1.000 hectáreas más. En total, se quemaron alrededor de 5.000 de las 6.000 hectáreas que conforman el campo, es decir, más del 80% de la superficie.
Un campo histórico arrasado por el fuego
El establecimiento, conocido como “El Destino”, pertenece a la familia Delfino desde 1882 y es administrado por Alejandro desde hace 28 años. “Entró por una punta del campo y quemó 4.000 hectáreas en tres horas. Es un campo prolijo, con las picadas y cortafuegos hechos, pero el incendio era demasiado grande”, relató el productor.
Cuando parecía que el fuego había sido controlado, un nuevo foco se activó ese mismo viernes y provocó la quema de otras 1.000 hectáreas. De ese total, unas 700 fueron quemadas de manera controlada por el propio Delfino para evitar que las llamas se propagaran hacia campos vecinos.
Si bien no se registraron pérdidas de ganado ni daños en la vivienda del establecimiento, el impacto productivo fue severo. El productor deberá trasladar los animales a otros campos debido a la falta total de pasto y afrontar la reposición de unos 10.000 metros de alambrado que fueron destruidos por el fuego.
La preocupación por el verano
Delfino destacó el trabajo de los bomberos voluntarios de la zona, pero cuestionó la falta de preparación y respuesta del gobierno provincial frente a este tipo de emergencias. “Todos los años se prende, pero no tienen nada. Mandaron un avión hidrante cuando ya estaba todo quemado”, sostuvo, y también señaló trabas burocráticas que demoraron la llegada de dotaciones desde otras localidades, difundió Clarín
Los focos en la zona de Jacinto Arauz lograron ser controlados, aunque permanecía la preocupación por otros incendios activos en sectores como Santa Rosa y General Acha. El productor advirtió que el riesgo continuará durante todo el verano, debido a la gran cantidad de pasto seco y a la falta de lluvias, combinadas con fuertes vientos.
Casi 100.000 hectáreas afectadas
Según estimaciones de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), los incendios ya habían consumido cerca de 100.000 hectáreas en territorio pampeano, con focos también en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Desde la entidad reclamaron la implementación de líneas de crédito especiales para asistir a los productores afectados y permitir la reconstrucción de alambrados, corrales y otras infraestructuras esenciales para retomar la actividad productiva.