El especialista del Instituto Nacional del Agua, Juan Borus, advirtió a Elonce que las intensas lluvias provocarán una crecida "significativa" del río Paraná. Estimó que en la capital entrerriana podría alcanzar entre 5,40 y 5,50 metros en unos 15 a 18 días.
El río Paraná experimentará una importante crecida durante las próximas semanas, como consecuencia de las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta, en el marco del fenómeno de El Niño. Así lo advirtió el ingeniero Juan Borus, especialista del Instituto Nacional del Agua (INA), quien anticipó en diálogo con Elonce que la altura del río en la ciudad de Paraná podría alcanzar entre 5,40 y 5,50 metros en aproximadamente 15 a 18 días.
El especialista explicó que las lluvias registradas en Misiones, la cuenca de aportes a Itaipú y gran parte de la cuenca del río Iguazú generaron un aumento considerable de los caudales. Esta situación provocará una onda de crecida que avanzará rápidamente hacia el territorio argentino y afectará a las localidades ribereñas.
"Estamos en la definición del momento de impacto mayor de este escenario Niño que se está dando", señaló Borus. Además, destacó que las precipitaciones ocurrieron sobre suelos previamente saturados, lo que incrementó el volumen de agua que llegó a los principales cursos fluviales.
Cuándo llegaría el pico de la crecida a Paraná
Según las estimaciones del especialista, el primer impacto importante se registraría en la zona de Corrientes y Barranqueras, donde el río podría alcanzar una altura de entre siete y 7,10 metros entre el lunes y martes de la próxima semana.
Posteriormente, la onda de crecida avanzaría hacia el sur y llegaría a la capital entrerriana en aproximadamente dos semanas y media.
"Para Paraná, para la capital de la provincia, tenemos una perspectiva de lectura de escala del orden de 5,40 o 5,50 metros. Eso ocurriría en unos 15 días aproximadamente, 17 o 18 días quizás", precisó.
Borus remarcó que el aumento del nivel del agua sería sostenido. "El ascenso va a ser franco, importante, significativo", afirmó.
Advierten que el río superará niveles de alerta y evacuación
El ingeniero explicó que actualmente el río Paraná se encontraba en una etapa inicial de ascenso, pero que la situación cambiaría rápidamente con la llegada de los mayores caudales desde la cuenca alta.
"Estoy observando por ahora el comienzo tímido, gradual, del ascenso hacia aguas medias altas", indicó.
Sin embargo, advirtió que la propagación de la crecida sería rápida y que distintas localidades podrían registrar alturas superiores a sus respectivos niveles de alerta y evacuación.
"Rápidamente vamos a pasar de aguas medias altas a aguas claramente altas, por encima de los niveles de alerta y, en muchos casos, por encima del nivel de evacuación", sostuvo.
El especialista aclaró que esta situación afectaría especialmente a las zonas bajas y a las actividades desarrolladas sobre las márgenes del río.
Preocupación por las familias asentadas en zonas bajas
Durante la entrevista, Borus manifestó su preocupación por las personas que se instalaron en sectores ribereños durante los años de bajante extraordinaria del Paraná.
Explicó que, como consecuencia del descenso del río registrado desde 2020, algunas poblaciones y actividades avanzaron sobre terrenos que habitualmente permanecían cubiertos por el agua.
"En muchas de las ciudades ribereñas, debido quizás a lo que pasó en la bajante de 2020, se ha ido ganando espacio hacia el río. Ese espacio que se gana después, en ocasión de una crecida como esta, se ve interrumpido, se ve afectado claramente", explicó.
En ese sentido, consideró fundamental adoptar medidas preventivas para reducir la vulnerabilidad de las familias que habitan esos sectores.
También señaló que diversas actividades económicas y recreativas desarrolladas cerca del río podrían verse afectadas por el incremento del caudal.
La crecida se extendería durante noviembre
Al analizar las perspectivas para los próximos meses, el especialista indicó que los niveles elevados del río Paraná podrían mantenerse durante lo que resta de octubre y todo noviembre.
"Esta situación va a afectar a la ribera entrerriana durante lo que falta de octubre, claramente durante todo noviembre, y durante diciembre es de suponer que va a empezar a cesar, a menguar la etapa declinante", explicó.
No obstante, aclaró que el descenso sería gradual y que el regreso a los niveles habituales no ocurriría de manera inmediata.
Borus también señaló que la atmósfera sobre la Cuenca del Plata mantenía una elevada humedad, por lo que podrían producirse nuevas precipitaciones. Aunque estimó que los próximos eventos podrían ser menos intensos, advirtió que no podían descartarse tormentas localizadas de gran magnitud.
Como ejemplo, mencionó que en Villa Paranacito se registraron aproximadamente 100 milímetros de lluvia en una hora, un volumen que consideró significativo.
Destacó la preparación de los municipios ante la crecida
El especialista del INA destacó que mantenían contacto permanente con municipios entrerrianos y bonaerenses para garantizar la circulación de información oficial y facilitar las tareas preventivas.
"Me consta que las defensas civiles municipales están muy activas desde hace mucho tiempo, muy preparadas", expresó.
En ese sentido, sostuvo que "eso me hace ser optimista con que la emergencia, por mal que se manifieste, no pase a desastre, que esté dentro de los carriles de las capacidades de respuesta locales", sostuvo.
Finalmente, Borus insistió en que la crecida será significativa y afectará a toda la ribera entrerriana, por lo que consideró fundamental mantener el seguimiento de los niveles del río y prestar especial atención a las zonas vulnerables.