Especialistas recomiendan controlar membranas, desagües, canaletas, grietas y pendientes antes de impermeabilizar. Los sistemas disponibles tienen distinta durabilidad y el costo para una cubierta de 100 metros cuadrados puede variar ampliamente según su estado.
La llegada de El Niño y la posibilidad de períodos con precipitaciones intensas vuelven a poner el foco sobre el estado de los techos de las viviendas. Frente a este escenario, resulta conveniente realizar controles preventivos de membranas, canaletas, desagües y pendientes antes de que comiencen las lluvias.
El fenómeno climático podría alcanzar una intensidad elevada hacia fines de 2026 y mantener efectos durante los primeros meses de 2027. Entre sus posibles consecuencias aparecen cambios en los patrones de precipitaciones, con períodos de lluvias más intensas en determinadas regiones del país.
Antes de impermeabilizar, la primera recomendación es revisar de manera completa la cubierta. La presencia de grietas, fisuras, agua acumulada, sectores desprendidos y problemas alrededor de caños, muros, chimeneas o rejillas puede indicar puntos por donde podrían producirse filtraciones.
Qué revisar antes de impermeabilizar
En los techos con membranas asfálticas debe observarse especialmente el estado de la capa de aluminio. Golpes, perforaciones o desgaste pueden dejar expuesto el material inferior y facilitar posteriormente el ingreso de agua.
Cuando el daño es puntual puede realizarse una reparación localizada. Sin embargo, si la impermeabilización se encuentra envejecida o presenta deterioros en diferentes sectores, puede resultar necesario renovar la superficie completa para evitar la acumulación de parches.
También deben limpiarse desagües, canaletas y bajadas, además de comprobar que permitan evacuar correctamente el agua. Otro aspecto importante es la pendiente: en cubiertas planas deben evitarse depresiones donde la lluvia pueda quedar acumulada durante largos períodos.
Membrana asfáltica o líquida
La elección del sistema dependerá de las condiciones de cada cubierta, el grado de exposición, la existencia de movimientos o fisuras y la duración que se busque. Las membranas asfálticas continúan siendo una de las alternativas más utilizadas y requieren una correcta instalación mediante soldaduras y solapes.
En losas que se encuentran en buenas condiciones pueden utilizarse membranas líquidas acrílicas. Las opciones que incorporan poliuretano presentan mayor elasticidad y pueden adaptarse mejor a superficies sometidas a movimientos o microfisuras.
Los refuerzos con geotextil pueden aplicarse especialmente sobre juntas, grietas, encuentros y cambios de plano. La efectividad de la protección ante las lluvias asociadas a El Niño depende tanto del producto utilizado como del estado previo del techo y de una aplicación adecuada.
Cuánto cuesta impermeabilizar un techo
Para una vivienda con una superficie cercana a los 100 metros cuadrados pueden necesitarse alrededor de 110 metros cuadrados de membrana asfáltica, debido a los solapes, cortes y sectores adicionales que deben cubrirse.
Los rollos tradicionales de aproximadamente 35 kilos se ubican entre $46.000 y $70.000. Si se requieren alrededor de diez unidades, el costo inicial del material puede partir desde los $460.000, sin considerar otros insumos ni la colocación.
Al sumar emulsión asfáltica y mano de obra, una impermeabilización de referencia para 100 metros cuadrados puede rondar los $800.000. En el caso de las membranas líquidas, cinco baldes de 20 kilos pueden demandar alrededor de $400.000 solamente en producto.
Los errores que pueden provocar filtraciones
El valor final del trabajo puede crecer considerablemente cuando los techos presentan grietas, pendientes deficientes, humedad previa o impermeabilizaciones deterioradas. Según el sistema y el estado de la superficie, los presupuestos pueden ubicarse entre $20.000 y $40.000 por metro cuadrado.
Para una cubierta de 100 metros cuadrados, determinados trabajos integrales pueden representar una inversión de entre $1,5 millones y $3 millones, antes de considerar reparaciones estructurales o intervenciones especiales.
Entre los errores más habituales aparecen aplicar el producto sobre una superficie húmeda o sucia, no reparar previamente las fisuras, utilizar menos material del recomendado, no respetar los tiempos de secado o trabajar cuando existe riesgo inmediato de lluvia. En las membranas asfálticas también resulta fundamental ejecutar correctamente las soldaduras, los solapes y los bordes para evitar futuros ingresos de agua.