REDACCIÓN ELONCE
El Arroyo Las Tunas atraviesa una crisis ambiental extrema y el Comité de Cuenca reclama diálogo político, obras sanitarias y acciones inmediatas para revertir décadas de contaminación.
El Arroyo Las Tunas se encuentra en una situación crítica de contaminación ambiental que pone en riesgo no solo a la biodiversidad sino también a la salud humana en el Gran Paraná.
Así lo advirtió el Comité de Cuenca del Arroyo Las Tunas, una organización conformada hace apenas tres meses que ya inició gestiones urgentes con municipios y la provincia para revertir décadas de abandono, vertidos cloacales e impactos industriales.
Durante una entrevista televisiva, el vocero del comité, Daniel Tirso Fiorotto, explicó que el arroyo “por décadas ha sido descuidado, ha sido convertido en vertedero, es como una cuneta, en donde van las cloacas de colonia San Benito y y del Parque Industrial de Paraná”. La gravedad de la situación involucra a tres municipios y a distintos niveles del Estado.
Fiorotto remarcó que el problema se ha naturalizado durante años por parte de la sociedad y de las instituciones: “La misma vecindad ha naturalizado esta situación de declive de la biodiversidad allí”. Frente a este escenario, vecinos organizados impulsaron finalmente la conformación del Comité de Cuenca.
Un comité joven, pero con fuerte respaldo técnico y político
El Comité de Cuenca del Arroyo Las Tunas reúne a representantes de municipios, organizaciones ambientales, científicos y vecinos. Según Fiorotto, “asiste todos los sectores de la provincia, de los tres municipios con gran responsabilidad”. El espacio mantiene reuniones mensuales y diálogo permanente, con participación de la Secretaría de Ambiente provincial.
Uno de los ejes centrales del diagnóstico surge de estudios científicos del CONICET y la Universidad Nacional del Litoral. Fiorotto fue contundente al describir los resultados: “El informe sobre Las Tunas dice que es una una situación de colapso en donde la es imposible que exista vida allí”.
La gravedad queda reflejada en pruebas de laboratorio extremas: “en un examen este científico introducen un renacuajo y muere al instante”. Además, alertó sobre la presencia de genotoxicidad: “Significa que puede incidir en el ADN de la de los seres vivos ahí”.
Cloacas, industria y basurales: las tres fuentes del colapso
El Comité identificó tres focos principales de contaminación del Arroyo Las Tunas: cloacas crudas, efluentes industriales y residuos sólidos urbanos. Fiorotto explicó que “cada 400 metros, 500 metros cae un tronco en el arroyo y ahí se acumulan toneladas de plásticos”.
De cara a 2026, el comité presentó un plan hídrico que será elevado al Consejo Regulador del Agua. Entre las novedades más importantes, Fiorotto anunció: “la provincia se compromete a habilitar las plantas de tratamiento o las lagunas sanitarias de San Benito y Colonia Avellaneda e hacia junio de este año”.
Un cambio de enfoque: responsabilidad colectiva y una sola salud
Más allá de las obras, el comité propone un cambio cultural profundo. Fiorotto fue claro: “vemos que los pactos internacionales, la Constitución nacional, las leyes nacionales, la Constitución Provincial, las leyes provinciales, las ordenanzas municipales, hay mucho de todo, pero el arroyo está podrido”.
En ese sentido, señaló que el objetivo es “romper la frontera, los compartimentos estancos” y dejar de buscar culpables para asumir responsabilidades. “Nosotros queremos hacernos cargo. Es como que llegamos para pedir perdón a la biodiversidad”, expresó.
El enfoque se inscribe en el concepto de “una sola salud”. Fiorotto advirtió: “si hubiera una una calamidad de salud en en la región, tener un arroyo tan podrido con bacterias sería una catástrofe para toda la región”.
Acciones urgentes y agenda política inmediata
Entre las medidas inmediatas, el Comité de Cuenca del Arroyo Las Tunas colocará carteles de advertencia y sistemas de contención de plásticos. “Algunos lo vamos a pagar de nuestros bolsillos”, explicó Fioroto.
Además, confirmó una intensa agenda política: reuniones con los intendentes de Colonia Avellaneda, San Benito y Paraná, y con autoridades provinciales de salud y ambiente. “Este 2026 va a ser un año clave para revertir las fuentes principales de contaminación”, afirmó.