REDACCIÓN ELONCE
En La Cocina del Once, Lorena Sánchez compartió en vivo recetas de entrada, plato principal y postre con productos regionales. La propuesta incluyó choricitos a la pomarola, tapa de nalga con costra cítrica y budín de pan entrerriano.
La Cocina del Once volvió a convertirse este miércoles en un espacio de encuentro para los amantes de la gastronomía, con una nueva propuesta que combinó recetas en vivo, productos regionales y opciones pensadas para disfrutar en familia o con amigos durante los encuentros mundialistas.
Con la conducción de Danisa Todoro, el tradicional ciclo gastronómico de Elonce recibió a Lorena Sánchez, referente de Lorena Cocina Artesanal, quien elaboró un menú completo inspirado en los sabores de Entre Ríos. La propuesta contó con el acompañamiento de Carnicerías Vital y estuvo integrada por una entrada, un plato principal y un postre.
Durante el programa, los televidentes pudieron conocer en detalle los ingredientes, técnicas y secretos de cada preparación, además de seguir paso a paso el proceso de elaboración para replicarlo en sus hogares.
Una entrada con sabor casero y tradicional
La primera propuesta del menú fueron los choricitos a la pomarola con verdeo, una receta sencilla pero llena de sabor. Para prepararla, Sánchez utilizó cinco chorizos previamente hervidos durante diez minutos. Luego de retirarles la piel y cortarlos en rodajas, los incorporó a una salsa pomarola elaborada con cebolla, morrón, zanahoria y tomates frescos.
La cocinera explicó que el toque final estuvo dado por la cebolla de verdeo picada, que aportó frescura y aroma al plato. El resultado fue una entrada ideal para compartir antes del plato principal.
La propuesta buscó rescatar sabores tradicionales y productos habituales de la cocina argentina, adaptados a un formato práctico para reuniones familiares o encuentros con amigos.
Carne entrerriana y una costra cítrica especial
Como plato principal, la cocinera presentó una tapa de nalga entrerriana con costra cítrica, acompañada por vegetales asados y una salsa criolla cocida.
La preparación comenzó con el sellado de la carne previamente condimentada. Luego fue cubierta con una mezcla elaborada a base de pan rallado, nueces pecán, ralladura de limón, ralladura de naranja y aceite, formando una costra crocante y aromática.
La tapa de nalga se cocinó en horno moderado junto a papas, zanahorias, calabaza y morrones de distintos colores hasta alcanzar una textura tierna y dorada.
Para complementar el plato, Sánchez elaboró una salsa criolla cítrica cocida con cebolla, morrones, tomates, jugo de limón, jugo de naranja y perejil, aportando un contraste fresco y equilibrado a la preparación.
Un postre con identidad regional
El cierre del menú estuvo a cargo de un budín de pan entrerriano enriquecido con cítricos y nueces pecán, uno de los productos emblemáticos de la región.
La receta incluyó pan remojado en leche durante varias horas, huevos, azúcar, esencia de vainilla, ralladuras de limón y naranja, además de una generosa cantidad de nueces pecán picadas.
La mezcla fue colocada en un molde previamente caramelizado y cocinada a baño María hasta obtener una textura firme y suave. Una vez frío, el budín fue desmoldado y decorado con dulce de leche repostero, crema semibatida, nueces pecán y ralladura de naranja.
Con esta propuesta integral, La Cocina del Once volvió a destacar el valor de los ingredientes regionales y de las recetas accesibles para todos los hogares. La combinación de sabores entrerrianos, técnicas sencillas y productos locales permitió ofrecer un menú completo pensado para compartir y celebrar alrededor de la mesa durante la temporada mundialista.