REDACCIÓN ELONCE
El taller de teatro de la Casa del Docente Jubilado se consolida como un espacio de arte, encuentro y creatividad abierto a la comunidad.
El taller de teatro que funciona en la Casa del Docente Jubilado, ubicada en calle Colón 165 de la ciudad de Paraná, se ha convertido en un espacio de encuentro artístico y social donde la creatividad y el aprendizaje no tienen edad. Allí, la directora Isabela Sánchez coordina un grupo de alumnos que ya cuenta con experiencia y que continúa apostando al crecimiento colectivo a través del teatro.
“Son alumnos fieles, así que estoy muy contenta con ellos. Aman el teatro y están haciendo ejercicios. Se pueden sumar más personas”, expresó Sánchez a Elonce, destacando el compromiso del grupo. Además, explicó que el espacio está abierto a la comunidad: “El taller es para mayores de 16 años y no se necesita ser jubilado para venir. Las puertas están abiertas para todo el mundo”.
El proyecto se desarrolla todos los lunes de 18 a 20 en el Centro de Jubilados y Pensionados Docentes de Entre Ríos, que abrió sus puertas al taller el año pasado, consolidando así su segundo año consecutivo de funcionamiento. La propuesta incluye ejercicios de improvisación, juegos teatrales y exploración de distintos lenguajes artísticos.
Un espacio de creación y libertad escénica
La directora detalló que el taller de teatro propone dinámicas variadas: “Hacemos mucho juego teatral y muchas improvisaciones. De golpe vengo y les traigo como disparador una escena de una película, un fragmento de un texto”. A partir de esos recursos, los participantes desarrollan escenas propias, explorando géneros y estilos diversos.
“Entonces, si bien hacemos teatro, también estamos en contacto con diferentes tipos de arte y nos amigamos con distintas propuestas artísticas para inspirarnos”, explicó Sánchez, quien remarcó que el humor y la creatividad son pilares fundamentales del trabajo semanal.
Voces del grupo: experiencia y emoción
Los participantes del taller de teatro también destacaron la importancia del espacio en sus vidas. Uno de ellos contó: “Dejé teatro hace 8 años, me invitaron y comencé a empezar de cero. El año pasado tuvimos una linda experiencia y salió una linda obrita”.
Otro integrante remarcó el valor humano del grupo: “para mí es un cable a tierra. El compañerismo que que surge aquí es hermoso”. Las actividades no solo fortalecen habilidades actorales, sino también vínculos de amistad y pertenencia.
En ese sentido, otra integrante remarcó “no somos alumnos, somos actores que aprendemos y hacemos taller como un entrenamiento”. La afirmación resume el espíritu del grupo, donde la formación se combina con la práctica artística constante.
Un proyecto abierto a la comunidad
El taller de teatro sigue creciendo y sumando participantes de distintas edades y trayectorias. “Nos gusta muchísimo el taller”, expresaron los asistentes al ser consultados sobre su experiencia.
Con un enfoque inclusivo y dinámico, el espacio continúa consolidándose como una propuesta cultural abierta en Paraná, donde el arte se convierte en una herramienta de encuentro, expresión y aprendizaje colectivo.