El índice porteño registró una aceleración significativa tras el 1,8% de junio y marca un antecedente clave para el dato nacional que el Indec difundirá la próxima semana.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires experimentó un fuerte incremento durante el mes de julio al alcanzar el 2,9%. Esta cifra representa un salto considerable respecto al 1,8% registrado en junio, impactando principalmente en el costo de vida de la clase media porteña.
Con este resultado, los precios en el distrito volvieron a los niveles de marzo (3%), interrumpiendo la tendencia a la baja que se venía manifestando mes a mes hasta el cierre del primer semestre. Según los datos oficiales, el dato de julio también superó el 2,5% registrado en el mismo mes de 2025.
En lo que va del año, la inflación acumulada en los primeros siete meses en Caba asciende al 19,4%. Por su parte, la trayectoria interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en un 33,2%.
El impacto de las vacaciones de invierno
El rubro de bienes y servicios estacionales fue uno de los que más presionó el índice general, con un aumento promedio del 10,9%. Este comportamiento se explica fundamentalmente por el receso invernal y el movimiento turístico.
De acuerdo con el informe oficial, las alzas más destacadas se dieron en las tarifas de alojamiento en hoteles y en los paquetes vacacionales. Asimismo, los pasajes aéreos registraron un incremento del 21,7% durante el séptimo mes del año.
El reporte técnico del Instituto de Estadística y Censos porteño destacó que las subas estacionales estuvieron acompañadas por el encarecimiento de las verduras, que impactó de forma directa en la canasta básica.
Aumentos en servicios regulados y tarifas
Los precios regulados por el Estado nacional y el Gobierno porteño también mostraron una dinámica de aceleración, registrando una suba promedio del 3%. Con este ajuste, este segmento alcanzó un incremento interanual del 41,7%.
Dentro de esta categoría, pesaron los aumentos en las tarifas residenciales de electricidad, que subieron un 5,9% en el mes. También influyeron los ajustes en las cuotas de los colegios privados (4,1%) y de la medicina prepaga.
En el análisis sectorial, el rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó un 2,7%. Este ítem estuvo traccionado por las mencionadas tarifas eléctricas y por los incrementos en los valores de los gastos comunes y alquileres.
Desglose por sectores y consumo
El rubro de Restaurantes y hoteles promedió un alza del 5,3%, influido por el alojamiento turístico y los precios en locales de comida. Por otro lado, Recreación y cultura se elevó un 5,8% como consecuencia de los paquetes estacionales.
En cuanto al rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, el incremento promedio fue del 1,9%. Los mayores saltos se vieron en Verduras, tubérculos y legumbres con un 9%, seguidas por Leche, productos lácteos y huevos (2,2%) y Pan y cereales (1,6%).
Las verduras ya acumulan un alza del 49,7% en lo que va del año. Como contrapartida, el segmento de Prendas de vestir y calzado fue el único que registró una caída, con una baja del 1,6% en sus precios durante julio.
Expectativas por el dato nacional del Indec
El dato de Caba es seguido de cerca por el mercado, ya que suele funcionar como un antecedente del IPC nacional que informará el Indec el próximo jueves 13. La cifra de 2,9% superó las previsiones de las consultoras privadas.
En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, los analistas habían estimado para julio una inflación cercana al 2%. Sin embargo, la aceleración en servicios y estacionales en la Capital Federal marcó una diferencia respecto a esas proyecciones, publicó La Voz.
El transporte también sumó presión al índice con una suba del 3,1%. Este movimiento se debió principalmente a los incrementos del 6,1% en el transporte de pasajeros, consolidando una tendencia de subas en los servicios básicos.