Economía La firma acumula deudas millonarias

Unionbat entró en concurso tras cerrar su planta de Gualeguaychú y despedir a 101 trabajadores

Unionbat, fabricante de las baterías Willard, ingresó en concurso de acreedores tras cerrar su fábrica de Gualeguaychú y despedir a 101 trabajadores. La empresa reconoció cerca de $5.000 millones en indemnizaciones pendientes y deudas superiores a $40.000 millones.

8 de Octubre de 2026
Unionbat entró en concurso tras cerrar su planta de Gualeguaychú

Unionbat, la histórica empresa fabricante de las baterías Willard, entró en concurso de acreedores después de cerrar su planta industrial de Gualeguaychú y despedir a 101 trabajadores. La compañía atraviesa una profunda crisis financiera, con pérdidas cercanas a los $22.000 millones en un año, deudas millonarias e indemnizaciones laborales que no logró cancelar.

 

La firma, cuyos antecedentes industriales se remontan a 1914, resolvió concentrar toda su producción en General San Martín, provincia de Buenos Aires, luego de concluir que el nivel de actividad ya no permitía sostener los costos de su establecimiento entrerriano.

 

Según la documentación presentada ante la Justicia, y a la que accedió Ámbito, Unionbat acumuló obligaciones por $40.962 millones, 3,92 millones de dólares y 21.427 euros, mientras que el último balance reflejó una pérdida neta de $21.929 millones.

Cerró la fábrica de Gualeguaychú y despidió a 101 empleados

 

El cierre de la planta ubicada en el Parque Industrial de Gualeguaychú se concretó el 26 de junio, luego de que el directorio comenzara a evaluar una reducción de su estructura productiva.

 

El establecimiento entrerriano contaba con una superficie de aproximadamente 20.000 metros cuadrados, mientras que la fábrica de General San Martín, donde quedó concentrada la producción, ocupa unos 9.400 metros cuadrados.

 

La decisión provocó el despido de 101 trabajadores, que hasta entonces se desempeñaban en la planta de Entre Ríos.

 

Tras el cese de la actividad industrial, el establecimiento quedó únicamente con personal destinado a tareas de seguridad, custodia y mantenimiento.

Indemnizaciones impagas por unos $5.000 millones

 

La desvinculación de los trabajadores abrió un conflicto laboral que derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de Entre Ríos.

 

El organismo dictó una conciliación obligatoria que suspendió temporalmente los despidos. Durante ese período, según explicó la empresa, continuaron acumulándose obligaciones salariales.

 

Sin embargo, la instancia de negociación terminó sin acuerdo y las desvinculaciones quedaron firmes.

 

Unionbat reconoció que las liquidaciones correspondientes a los despidos representaban alrededor de $5.000 millones, pero aseguró que no contaba con los fondos necesarios para pagarlas en su totalidad.

 

La compañía también manifestó que intentó obtener financiamiento bancario para afrontar esos compromisos, aunque las gestiones no prosperaron.

 

De esta manera, los exempleados quedaron incorporados al conjunto de acreedores laborales que deberán reclamar sus créditos dentro del proceso judicial.

 

La documentación presentada por Unionbat registra una deuda laboral total de $6.271 millones.

La empresa perdió casi $22.000 millones en un año

 

El deterioro económico de Unionbat quedó reflejado en el balance correspondiente al ejercicio cerrado el 28 de febrero de 2026.

 

Durante ese período, las ventas retrocedieron aproximadamente 24%, al pasar de $61.255 millones a $46.586 millones en valores comparables.

 

Al mismo tiempo, los costos de los productos vendidos alcanzaron los $53.768 millones, una cifra superior a la facturación obtenida.

 

Como resultado, la empresa registró una pérdida bruta de $7.182 millones, frente a la ganancia bruta de $27.957 millones contabilizada en el ejercicio anterior.

 

El resultado final fue una pérdida neta de $21.929 millones, que impactó directamente sobre el patrimonio de la compañía.

El patrimonio se redujo casi un 90%

 

Otro indicador de la crisis fue la fuerte disminución del patrimonio empresarial.

 

En apenas doce meses, pasó de $24.287 millones a $2.357 millones, lo que representó una caída cercana al 90%.

 

Además, al cierre de febrero, Unionbat tenía pasivos por $36.827 millones, de los cuales más de $30.000 millones correspondían a obligaciones de corto plazo.

 

La falta de liquidez también se reflejó en la disponibilidad de efectivo: la compañía terminó el ejercicio con apenas $440 millones entre caja y bancos.

 

En paralelo, sus operaciones consumieron más de $9.280 millones, situación que incrementó la necesidad de recurrir al financiamiento externo.

Caída de ventas y competencia de baterías importadas

 

En su presentación judicial, Unionbat atribuyó parte de sus dificultades a la caída de las ventas, el aumento de los costos industriales y financieros y una mayor competencia de productos importados.

 

La compañía señaló especialmente la presencia de baterías provenientes de Brasil, que, según su explicación, presionaron sobre los precios del mercado de reposición.

 

Frente a ese escenario, la empresa modificó su estrategia comercial y comenzó a priorizar líneas de productos más económicas para sostener clientes y volúmenes de venta.

 

También restringió el otorgamiento de crédito comercial y dejó de concentrarse en la expansión del negocio.

 

Sin embargo, esa estrategia implicó resignar márgenes de rentabilidad y no logró revertir el deterioro financiero.

A cuánto ascienden las deudas de Unionbat

 

La documentación preparada para el concurso preventivo expuso una situación financiera más comprometida que la reflejada en el último balance.

 

La compañía declaró $40.962 millones de deuda en pesos, 3,92 millones de dólares y 21.427 euros.

 

Entre los principales compromisos aparecen:

-Deuda financiera: $25.578 millones y 1,8 millones de dólares.

-Deudas comerciales y con proveedores: $6.075 millones, 2,12 millones de dólares y 21.427 euros.

-Deuda laboral: $6.271 millones.

-Obligaciones fiscales: $3.038 millones.

 

Entre los acreedores financieros figuran entidades como Galicia, Provincia, BBVA, Santander, Nación, Comafi e Hipotecario.

 

El peso de estos compromisos, sumado a la falta de liquidez y a las indemnizaciones pendientes, terminó por acelerar la presentación ante la Justicia.

 

La Justicia abrió el concurso de acreedores

 

El concurso preventivo fue abierto por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial Nº20, a cargo del juez Eduardo E. Malde, con intervención de la Secretaría Nº40.

 

La sindicatura quedó a cargo del Estudio Botana Blaskoviz.

 

Según el cronograma judicial informado, los acreedores tendrán plazo hasta el 3 de febrero de 2027 para presentar sus pedidos de verificación de créditos.

 

En tanto, la audiencia informativa fue fijada para el 15 de febrero de 2028.

 

El concurso preventivo es un procedimiento judicial mediante el cual una empresa busca reorganizar sus obligaciones y alcanzar acuerdos con sus acreedores para intentar sostener su actividad.

Qué pasará con la planta de Gualeguaychú

 

Pese al cierre de la fábrica entrerriana, el inmueble del Parque Industrial de Gualeguaychú continúa perteneciendo a Unionbat.

 

En la documentación judicial, la compañía dejó abierta la posibilidad de evaluar posteriormente distintas alternativas para ese establecimiento.

 

Entre ellas aparecen una eventual reactivación de la producción, un cambio de destino del inmueble o su venta.

 

Por el momento, no se informó una decisión definitiva sobre el futuro de la planta.

 

Mientras tanto, la empresa continuará operando desde General San Martín, donde la nómina presentada ante la Justicia contabilizaba 212 trabajadores.

 

Más de un siglo de historia industrial

 

Unionbat tiene antecedentes que se remontan a 1914, aunque su estructura societaria actual surgió en 1997, a partir de la fusión de Ostilio Bocci S.A. y Baterías Wao S.A.

 

A lo largo de su trayectoria se consolidó como fabricante de las reconocidas baterías Willard y proveedora de terminales de la industria automotriz.

 

Su actividad estuvo vinculada tanto al mercado de reposición de baterías como al abastecimiento de fabricantes de vehículos.

 

La crisis actual representa un fuerte retroceso para la compañía y tiene consecuencias directas sobre el empleo industrial en Entre Ríos.

 

El cierre de Gualeguaychú, los 101 despidos y las indemnizaciones pendientes constituyen el impacto más inmediato de una situación que ahora deberá resolverse dentro del proceso concursal.

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