Una familia que disfrutaba de una jornada al aire libre en una zona rural de Colonia Elía, departamento Uruguay, protagonizó este lunes un inesperado hallazgo cuando encontró una moto de alta cilindrada sumergida en un arroyo. Tras la intervención policial, se confirmó que el rodado había sido robado hacía casi un año y contaba con pedido de secuestro vigente.
El episodio ocurrió alrededor de las 16 en inmediaciones de la estancia “La María Luisa”, en un sector conocido como “Pozo Bernechi”. Según se informó, una vecina se encontraba junto a familiares a la vera del arroyo cuando advirtieron la presencia de un objeto de gran tamaño bajo el agua.
Con esfuerzo, las personas lograron retirar el elemento hacia la orilla y descubrieron que se trataba de una moto abandonada y con importantes signos de deterioro. Ante esa situación, dieron aviso inmediato a la Policía.
El rodado tenía pedido de secuestro vigente
Hasta el lugar acudió personal de Comisaría Cuarta, que constató que el vehículo era una motocicleta Bajaj Rouser 135 LS de color negro. El rodado presentaba visibles daños provocados por el paso del tiempo y la permanencia bajo el agua.
Además, la unidad no tenía colocada la chapa patente y el sistema de encendido había sido violentado. De acuerdo a las primeras observaciones realizadas por los efectivos, la moto habría permanecido sumergida durante varios días o incluso semanas.
Los investigadores sospechan que el vehículo pudo haber sido ocultado deliberadamente en el arroyo para evitar ser detectado durante controles policiales o procedimientos urbanos.
Al verificar los números de cuadro y motor en el sistema del Registro Nacional de la Propiedad del Automotor, la Policía confirmó que el rodado tenía un pedido de secuestro activo desde el 7 de julio de 2025.
La denuncia había sido radicada en San José
Según trascendió, la denuncia original por el robo de la moto había sido presentada en la Comisaría San José, dependiente de la Jefatura Departamental Colón.
Tras confirmar la situación registral del vehículo, personal policial procedió al secuestro formal de la unidad y dio intervención a la Fiscalía correspondiente para continuar con la investigación.
Además, se dispusieron peritajes mecánicos y dactiloscópicos sobre el rodado con el objetivo de intentar obtener elementos que permitan avanzar en el esclarecimiento del hecho.