Sociedad Alimentación y envejecimiento

Un estudio vinculó el consumo de maní con una mejor respuesta cerebral a la insulina

Investigadores de la Universidad de Maastricht evaluaron a 31 adultos de entre 60 y 75 años que consumieron 60 gramos diarios durante 16 semanas. Encontraron cambios en regiones vinculadas con la memoria, aunque el resultado no demuestra prevención del deterioro cognitivo.

3 de Noviembre de 2026
Maní.

El consumo diario de maní tostado, con piel y sin sal mostró un efecto potencialmente beneficioso sobre la respuesta a la insulina en regiones cerebrales relacionadas con la memoria. El hallazgo surge de un ensayo con adultos mayores realizado por investigadores de la Universidad de Maastricht, en Países Bajos.

 

El trabajo fue publicado en la revista científica Food & Function. Los autores analizaron cómo una intervención alimentaria sostenida podía influir en la respuesta del cerebro a esta hormona.

 

 

La investigación incluyó a 31 personas sanas de entre 60 y 75 años. Durante la fase de intervención, cada participante consumió 60 gramos diarios de maní durante 16 semanas.

 

Cómo se realizó la investigación

 

El ensayo utilizó un diseño cruzado, por lo que cada participante atravesó tanto el período de consumo como una etapa de control sin ese alimento. Esto permitió comparar los resultados de una misma persona bajo ambas condiciones.

 

Las dos etapas duraron 16 semanas cada una y estuvieron separadas por un intervalo de ocho semanas. Además, el orden de las intervenciones fue asignado de manera aleatoria.

 

 

La preparación utilizada fue específica: maní tostado con piel y sin sal. Por eso, los resultados corresponden a esa modalidad de consumo y no permiten asumir el mismo efecto para cualquier producto elaborado con este ingrediente.

 

Qué significa el resultado

 

La insulina participa en funciones cerebrales vinculadas con la memoria, el aprendizaje y la comunicación entre células nerviosas. Con el envejecimiento, la sensibilidad a esa hormona puede disminuir, lo que explica el interés por estudiar posibles intervenciones.

Los investigadores interpretaron los cambios observados como potencialmente favorables en regiones relacionadas con la memoria. Su conclusión apunta a un mecanismo que podría contribuir a comprender los efectos del consumo de maní sobre el cerebro envejecido.

 

El alcance del hallazgo debe considerar que participaron 31 adultos sanos y que el seguimiento correspondió a períodos acotados. El estudio no demuestra por sí solo que comer este alimento prevenga la demencia ni establece una recomendación universal de consumir 60 gramos diarios.

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