La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar en las últimas horas luego de que el presidente Donald Trump lanzara una dura advertencia en medio de las negociaciones para sostener el alto el fuego vigente desde abril.
“Si no llegan a un acuerdo, lo van a pasar muy mal”, afirmó el mandatario, en referencia a las conversaciones que buscan descomprimir el conflicto y restablecer la normal circulación en el estratégico estrecho de Ormuz.
El enfrentamiento, que se arrastra desde fines de febrero, mantiene en vilo a la comunidad internacional, principalmente por el impacto que genera sobre el comercio energético global. Por esa vía marítima circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que convierte a la región en un punto clave para la economía internacional.
En ese contexto, Trump también rechazó la última propuesta presentada por Irán y la calificó como “inaceptable”, dejando en evidencia las dificultades para avanzar hacia un acuerdo en el corto plazo.
Repercusiones en Irán
Desde Teherán, el canciller Abbas Araqchi reconoció que las negociaciones continúan, aunque remarcó que el principal obstáculo sigue siendo la falta de confianza entre ambas partes. “Cada día es diferente al anterior”, señaló, al describir un proceso marcado por la incertidumbre.
Las conversaciones se desarrollan de manera indirecta, con la mediación de países como Pakistán y China, que buscan acercar posiciones entre Washington y Teherán. Sin embargo, las posturas enfrentadas y las exigencias cruzadas dificultan un entendimiento.
La situación en el estrecho de Ormuz
Mientras tanto, el control del estrecho de Ormuz sigue siendo la principal herramienta de presión de Irán. El país mantiene restricciones parciales sobre el tránsito marítimo, aunque en los últimos días autorizó el paso de embarcaciones de China, Japón y Pakistán, en un intento por sostener vínculos estratégicos.
En paralelo, Estados Unidos mantiene medidas restrictivas sobre puertos iraníes e incluso avanzó con incautaciones de buques en la región, lo que profundiza el conflicto.
A pesar de los contactos diplomáticos en curso, el escenario continúa siendo incierto. La posibilidad de una escalada militar sigue latente, mientras el mundo observa con preocupación el futuro de una de las rutas comerciales más importantes del planeta.