La crisis en Fate suma un nuevo capítulo. Luego del sorpresivo cierre de su planta industrial en San Fernando y el despido de 920 trabajadores, la empresa comunicó que reabrirá la fábrica durante el período de conciliación obligatoria dispuesto por la Secretaría de Trabajo. La decisión se produce en un contexto de tensión con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que mantiene la toma de las instalaciones.
Desde la compañía indicaron que, una vez verificadas las condiciones técnicas y de seguridad, harán efectivos los términos de la conciliación. En un comunicado oficial señalaron: “Fate comunica que una vez verificadas las condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles en la planta industrial, la empresa -como siempre en su historia- hará efectivos los términos de la conciliación obligatoria dispuesta por las autoridades”.
La reapertura, condicionada
La reapertura de Fate no implica, por el momento, una marcha atrás en la decisión de cierre definitivo. Fuentes empresarias reiteraron que la determinación adoptada no será revertida y que el cumplimiento de la conciliación se limita al plazo de 15 días establecido por la autoridad laboral. Durante ese período, ambas partes deben abstenerse de adoptar medidas que profundicen el conflicto.
En ese marco, trascendió que podría retomarse parcialmente la producción si las condiciones lo permiten, aunque el reinicio de la actividad requerirá tareas técnicas previas para poner en funcionamiento las máquinas. Además, deberá resolverse la logística, como el transporte de operarios, que dejó de operar tras el anuncio del cierre.
Indemnizaciones y negociaciones
En paralelo, la empresa aseguró que mantiene disponibles los fondos para quienes deseen cobrar las indemnizaciones correspondientes. “El que quiere cobrar podrá hacerlo. Hoy mismo, si quieren. Los fondos están disponibles”, señalaron allegados a la firma.
La conciliación obligatoria fue oficializada en audiencia virtual y establece un plazo de 15 días para retrotraer la situación al estado previo al conflicto y avanzar en una instancia de negociación. Tanto el Ministerio de Capital Humano como la cartera laboral bonaerense señalaron la gravedad del escenario y ratificaron la intervención para facilitar el diálogo.
Mientras la toma de la planta continúa y el gremio no anticipó si levantará la medida, la reapertura temporaria de Fate se presenta como un compás de espera en un conflicto que aún no tiene definición.