El riesgo sísmico en Argentina volvió a quedar bajo análisis después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia y de los fuertes movimientos registrados semanas atrás en Venezuela. Sin embargo, especialistas aclararon que esos fenómenos no aumentaron la posibilidad de un terremoto en territorio argentino y señalaron que las zonas de mayor peligrosidad continúan concentradas en el oeste del país.
El terremoto colombiano ocurrió el lunes 10 de agosto y tuvo epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó. Su magnitud fue de 7,4 y provocó graves daños en diferentes sectores del país.
La sucesión de grandes terremotos en Sudamérica generó interrogantes sobre una posible relación entre esos episodios y la actividad sísmica argentina. Los expertos descartaron una conexión directa y remarcaron que cada región responde a características tectónicas diferentes.
¿Los terremotos de Colombia y Venezuela pueden afectar a Argentina?
“No aumenta el riesgo en Argentina lo ocurrido en Colombia”, afirmó Gustavo Ortiz, sismólogo y director del Observatorio Sismológico CONICET-UNSJ de San Juan.
Aunque Argentina, Colombia y Venezuela se encuentran sobre la Placa Sudamericana, las interacciones con otras placas son diferentes. En territorio argentino, el fenómeno central está relacionado con la Placa de Nazca, que se introduce por debajo de la Sudamericana, proceso conocido como subducción.
Ortiz aclaró que los grandes terremotos registrados en Chile sí pueden tener una incidencia diferente debido a la proximidad geográfica y a que pertenecen al mismo sistema tectónico del oeste argentino. Existen antecedentes de grandes movimientos chilenos relacionados con actividad posterior en zonas de San Juan y Salta.
Cuáles son las zonas con mayor peligrosidad sísmica
Según el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), Argentina se divide en cinco zonas de peligrosidad, clasificadas entre 0 y 4 de acuerdo con la probabilidad de experimentar movimientos intensos del suelo.
La zona 4, considerada de mayor peligrosidad, comprende principalmente el sur de San Juan y el norte de Mendoza. En esos lugares, las normas establecen exigencias más rigurosas para las construcciones sismorresistentes.
“Siempre se mantiene la zona de mayor peligrosidad sísmica hacia el oeste, en las provincias de San Juan y Mendoza”, explicó Ortiz. El especialista agregó que la mayor parte de los terremotos devastadores registrados históricamente en Argentina tuvieron su epicentro en ese corredor andino.
Además, existen sectores relevantes en el centro de Mendoza, norte y este de San Juan, oeste de La Rioja y parte del noroeste de San Luis. También fueron identificadas fallas geológicas activas en La Rioja, Salta, la Quebrada de Humahuaca y los Valles Calchaquíes.
Por qué tiembla principalmente en el oeste argentino
La explicación se encuentra bajo la superficie terrestre. La Placa de Nazca avanza debajo de la Placa Sudamericana y ese movimiento genera una acumulación progresiva de energía en la corteza.
Cuando esa energía se libera repentinamente a través de una falla geológica se produce un terremoto. Ese proceso explica buena parte de la actividad sísmica que caracteriza a la Cordillera de los Andes y sus alrededores.
“En toda nuestra Cordillera de los Andes tenemos documentados grandes eventos sísmicos, no de magnitudes como las de Colombia, pero magnitudes cercanas a los 6 grados para el caso de San Juan”, indicó Ortiz.
El INPRES indicó, además, que aproximadamente el 80% de los eventos sísmicos del país ocurre a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros. Históricamente, estos últimos fueron los que provocaron mayores daños.
Los terremotos que marcaron la historia argentina
Argentina cuenta con antecedentes de terremotos devastadores. Uno de ellos ocurrió en Mendoza en 1861, cuando un movimiento destruyó buena parte de la ciudad y provocó miles de víctimas.
Otro episodio determinante fue el terremoto de San Juan de 1944, considerado uno de los desastres sísmicos más graves de la historia argentina.
En 1977, San Juan volvió a ser escenario de un fenómeno particular: se produjo un “doblete sísmico”, con dos terremotos principales separados por aproximadamente 30 segundos. Este tipo de eventos es posible, aunque poco frecuente.
¿Se puede anticipar cuándo ocurrirá un terremoto?
Los especialistas remarcaron que actualmente no existe una herramienta científica capaz de establecer la fecha y el lugar exactos donde ocurrirá un terremoto.
“Es imposible predecir los eventos sísmicos. La única certeza es que el nivel de alerta siempre se debería mantener”, sostuvo Ortiz.
Los mapas de peligrosidad permiten determinar qué regiones tienen mayores probabilidades de experimentar movimientos importantes y, a partir de esa información, establecer normas de construcción y políticas de prevención. No permiten, en cambio, anticipar cuándo se producirá el próximo gran terremoto.
El mapa nacional fue renovado en 2022 después de cuatro décadas e incorporó información histórica recopilada desde 1471. El relevamiento estableció que todas las provincias argentinas presentan algún nivel de amenaza sísmica, aunque con diferencias importantes según cada región.
Construcciones y prevención, dos factores fundamentales
Además de la magnitud y profundidad de un terremoto, los especialistas señalaron que las características de las edificaciones y el grado de preparación de la población pueden resultar determinantes para reducir sus consecuencias.
“La construcción debería ser sismorresistente, y eso también va de la mano con el aumento o la tecnología que uno tiene”, señaló Ortiz.
El INPRES y los especialistas remarcaron la importancia de mantener actualizados los mapas de peligrosidad, profundizar la educación sobre cómo actuar ante un terremoto y sostener controles sobre las normas de edificación.