Política

Se cumple un nuevo aniversario de la sanción de la Ley Sáenz Peña: garantizó el voto secreto y obligatorio

Un historiador explicó cómo se gestó la normativa vigente hasta la actualidad que permite a todos los ciudadanos argentinos acceder al sufragio. Además, destacó su relevancia: "Es importante fundamentalmente para promover la participación electoral”.

10 de Febrero de 2026
Un nuevo aniversario de la norma que brindó el derecho al voto Elonce

REDACCIÓN ELONCE

Elonce dialogó con el historiador Rubén Bourlot, quien explicó acerca de la efeméride del 10 de febrero, relacionada a la sanción de la norma que garantizó el voto secreto y obligatorio en Argentina. El profesional explicó porqué no fue universal en un principio.

 

En ese sentido, el historiador narró que en febrero de 1912 “se logra finalmente un gran avance en el proceso electoral y en la participación popular en la elección de los representantes a través la de la Ley 8821, que más conocida como Ley Sáenz Peña”.

Se conmemora la sanción de la norma que garantizó el voto secreto y obligatorio

 

La normativa establece “el voto individual, obligatorio, secreto, pero no universal, porque solamente votaban los varones. Es decir, universal se logró muchos años después cuando se incorporó a la mujer en el padrón electoral”.

 

En esta línea, Bourlot explicó: “Solamente votaban los varones, pero fue un gran avance que permitió ampliar el espectro de la ciudadanía que participaba electoralmente. Fue el surgimiento, en el ámbito electoral, de un nuevo movimiento político como fue la Unión Cívica Radical, después de una lucha de años para conseguir esta ley electoral”.

 

 

Sobre el clima de época, el historiador contextualizó: “El sistema anteriormente era muy precario, donde la participación era muy limitada, muy condicionada fundamentalmente porque el voto era cantado, se llamaba. Es decir, que la gente expresaba a viva voz frente a la mesa electoral a quién iba a votar”.

 

Esta situación, explicó Bourlot, generaba “una presión al votar algún tipo de oposición al gobierno del momento” lo que “desalentaba cualquier tipo de participación electoral”. Incluso, reconoce el profesional de la historia, “se participaba muy poco”.

 

Además, “para votar había que ir a los juzgados de paz, a la policía, anotarse para figurar en el padrón, es decir, no había un padrón electoral confeccionado con todos los ciudadanos que iban a votar”.

 

Sobre el padrón, el historiador precisó que “recién con la ley del servicio militar de 1901 se contó con un padrón, que era el del registro de personas que tenían que hacer el servicio y luego se utilizó el mismo listado para las elecciones”.

 

“Las personas tenían una libreta para la obligación del servicio militar y con ese mismo documento se participaba en las elecciones”, señaló y aclaró que “sin duda fue un elemento mucho más importante porque ese padrón no tenía que registrarlo especialmente, sino que ya estaba hecho”.

 

El contexto de la previa a la sanción de la Ley Sáenz Peña

 

Bourlot especificó que hacia 1900 ya había movimientos pro sufragio. “Yrigoyen había proclamado la ascensión electoral, se negaba a participar en las elecciones hasta tanto no se garantizara el voto libre de todos los habitantes. Durante 30 años estuvo en abstención electoral hasta que logró esta ley. Hacia 1902 hubo un proyecto de Joaquín V. González, ministro del Interior, de establecer el voto secreto, pero en el Congreso se opusieron a esa ley, por lo tanto, no salió la ley hacía 1900, 1901, fue rechazada en el Congreso y recién se logra 10 años después”, precisó.

 

Además, señaló que “había toda una resistencia” ya que se sostenía que “no podían votar las masas, que solamente tenían que votar las personas iluminadas y no el común de la gente. Ese era el argumento para impedir el voto general de toda la población”, indicó.

 

La situación en Entre Ríos

 

Argentina logra la sanción de la ley en febrero de 1912, mientras que en Entre Ríos, dos meses después, en abril, se llamó a elecciones legislativas y se efectuaron los comicios con esta nueva ley electoral, explicó Bourlot.

 

En tanto, en 1914, con motivo de la renovación de la gobernación de Entre Ríos, “también se aplica esta nueva ley y el nuevo sistema electoral donde es elegido gobernador, el candidato de la Unión Cívica Radical, Miguel Laurencena”, recordó Bourlot.

 

A nivel nacional, en 1916, ganó en la elección presidencial Hipólito Yrigoyen.

La importancia de la ley y su vigencia en la actualidad

 

El historiador se refirió a la importancia de la normativa que permite a todos los argentinos acceder al voto secreto, universal y obligatorio y reflexionó: “Es importante fundamentalmente para promover la participación electoral”.

 

Sabemos que en estos tiempos ha habido una lenta reducción de la participación electoral producto de cierta indiferencia cívica y creo que es importante seguir insistiendo en que es necesaria esa participación, más allá de que hoy en día la mujer vota y también los jóvenes a partir de los 16 años también”, reconoció.

 

Y manifestó: “Hay un síntoma de indiferencia e incluso la gente mayor de 70 años que no tiene la obligación de votar, pero sería interesante que sigan participando porque es la forma democrática de elegir a nuestros representantes. No hay otra forma, por lo menos acá en nuestro país, que es a través de los comicios, que uno decide en un día en las urnas en forma secreta, independiente, sin presiones, quiénes nos van a gobernar”.

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