Economía

Salario mínimo: cayó 39% el poder adquisitivo y se profundiza la pérdida de empleo formal

El salario mínimo habría perdido un 39% de su capacidad adquisitiva respecto de noviembre de 2023, mientras el empleo asalariado formal mostraría caídas persistentes, con Industria y Comercio como los sectores más afectados, según un informe del IIEP-UBA.

30 de Mayo de 2026
Lo advierte un estudio de la UBA.

El salario mínimo continúa mostrando una fuerte pérdida de poder adquisitivo, con una caída estimada del 39% respecto de noviembre de 2023, en un contexto donde el empleo asalariado formal también evidenciaría un deterioro sostenido en el mercado laboral argentino. Al mismo tiempo, Industria y Comercio se consolidarían como los sectores con mayor pérdida de puestos de trabajo.

 

En febrero de 2026, último dato disponible del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), se estimaría que aproximadamente 10 millones de personas serían trabajadores asalariados registrados en la seguridad social. Este universo incluiría empleo en el sector privado, público y en casas particulares, de acuerdo con los datos desestacionalizados.

Tras nueve meses consecutivos de caída, el empleo habría registrado en febrero una leve suba de 8 mil puestos respecto del mes anterior. Sin embargo, el saldo general continuaría siendo negativo: el empleo asalariado formal total mostraría una pérdida de 106 mil puestos (-1%) frente a febrero de 2025 y de 290 mil puestos (-3%) respecto de noviembre de 2023.

Sectores más afectados y dinámica del empleo

 

El informe “Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones”, elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas, detalla que el empleo asalariado formal privado habría dejado de caer de forma sostenida tras ocho meses consecutivos de retrocesos, aunque sin mostrar recuperación significativa.

 

En términos acumulados, se habrían perdido alrededor de 206 mil puestos de trabajo del sector privado desde noviembre de 2023. Industria y Comercio seguirían liderando la contracción del empleo desde septiembre de 2025, en línea con la caída de la actividad económica en esos rubros.

En contraste, Minería habría registrado una mejora mensual tras 19 meses consecutivos de caída, aunque la comparación interanual seguiría mostrando un balance negativo. En el caso de la Construcción, luego de leves mejoras en diciembre de 2025 y enero de 2026, el empleo no habría presentado variaciones en febrero.

Las dinámicas también diferirían según el tamaño de las empresas: las firmas pequeñas habrían reducido su plantilla, mientras que las grandes habrían mostrado incrementos, y las medianas no habrían registrado cambios significativos.

 

Evolución del salario mínimo y caída histórica

 

El informe señala que el salario mínimo habría sufrido una fuerte contracción real desde diciembre de 2023, cuando se habría iniciado un proceso de caída del 15% asociado a la aceleración inflacionaria, seguido por una baja adicional del 17% en enero de 2024.

 

Si bien en algunos meses posteriores los incrementos nominales habrían acompañado o superado la inflación, la tendencia general continuaría siendo descendente. Según el relevamiento, el salario mínimo en términos reales de abril de 2026 se ubicaría incluso por debajo del nivel de 2001, previo al colapso de la convertibilidad.

El estudio también advierte que el poder adquisitivo del salario mínimo habría caído un 66% respecto del valor máximo alcanzado en septiembre de 2011, lo que implicaría que actualmente representaría apenas un tercio de aquel pico histórico.

 

Un escenario de deterioro sostenido

 

El documento coordinado por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria concluye que la combinación de caída del empleo formal y pérdida del poder adquisitivo del salario mínimo configuraría un escenario de deterioro persistente del mercado laboral.

 

En este contexto, los leves repuntes mensuales no alcanzarían para revertir la tendencia general, que seguiría marcada por la contracción del empleo en sectores clave y la erosión del ingreso real de los trabajadores registrados.

salario Empleo privado economía