La disputa judicial entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo luego de que trascendiera un embargo preventivo sobre la mansión del futbolista en Nordelta, conocida públicamente como “La casa de los sueños”.
La medida cautelar sería por 2.745.000 dólares y tendría como objetivo garantizar el cumplimiento de los alimentos futuros correspondientes a las dos hijas de la expareja hasta que alcancen la mayoría de edad.
La resolución fue solicitada por la abogada Ana Rosenfeld, representante de la conductora, y se habría dictado bajo los alcances del artículo 550 del Código Civil y Comercial. La disposición no implica la transferencia del inmueble, sino una restricción para respaldar una eventual obligación económica.
El alcance del embargo solicitado por Wanda Nara
Según la documentación difundida públicamente, el inmueble quedó afectado por la medida dentro del expediente que tramita ante el juzgado de Adrián Hagopian. La propiedad se encuentra en el barrio Yacht Club de Nordelta y está valuada en varios millones de dólares.
La información conocida indica que Icardi habría cancelado la deuda correspondiente a los alimentos provisorios. Sin embargo, todavía resta que la Justicia determine una cuota definitiva después de analizar la situación económica de ambos progenitores y las necesidades de las menores.
El embargo impulsado por Wanda Nara busca resguardar el cumplimiento de esa obligación durante los próximos años. La medida tiene carácter preventivo y podrá ser cuestionada por la defensa del delantero mediante las vías judiciales correspondientes.
La fuerte reacción de Mauro Icardi
Tras conocerse la novedad, el futbolista publicó un extenso descargo en sus redes sociales. Allí rechazó los fundamentos del embargo, acusó al magistrado de actuar con parcialidad y aseguró que presentará nuevos planteos para intentar revertir la decisión.
“¿Tanto lío para embargar una suma que no llega ni al 20% del valor de mi casa?”, escribió Icardi. También pidió explicaciones sobre el cálculo de los alimentos futuros y cuestionó que la suma reclamada responda exclusivamente a las necesidades de sus hijas.
El jugador utilizó expresiones ofensivas contra el juez y sostuvo que la Cámara debería apartarlo del expediente. Además, vinculó este conflicto con las causas patrimoniales que mantiene contra Wanda Nara en la Justicia italiana, aunque no presentó elementos que demostraran una actuación conjunta entre su expareja y el magistrado.
“Todo sea por el interés superior del niño y su bienestar”, cerró Icardi con ironía. Su descargo generó una fuerte repercusión y profundizó la exposición pública de una disputa que continúa desarrollándose en los tribunales argentinos e italianos.