La muerte de Paola García, de 39 años y madre de tres hijos, derivó en una fuerte denuncia pública por presunta mala praxis contra el Hospital San Blas, de Nogoyá. La mujer había concurrido en tres oportunidades al servicio de Guardia por un intenso dolor abdominal, pero recién en la tercera visita fue internada y sometida a estudios más exhaustivos. Falleció el viernes 23 en el Hospital San Martín de Paraná, a donde fue derivada cuando su estado ya era crítico.
Según relataron sus familiares, en cada consulta Paola fue atendida por un profesional distinto y recibió diagnósticos diferentes. La secuencia fue reconstruida por el abogado Walter Martínez, quien representa a la médica Desiré Márquez, señalada por la familia, y brindó detalles en diálogo con el periodista Maximiliano Medrano, de FM Libertad de Nogoyá, y según publicó Entre Ríos Ahora.
Tres consultas, tres diagnósticos
De acuerdo al relato del letrado, la primera vez que Paola acudió al hospital fue el lunes 19 de enero. Ese día fue atendida por la médica Victoria Ramón, quien la diagnosticó con un síndrome respiratorio. Con el desenlace posterior, ese diagnóstico habría sido incorrecto.
La segunda consulta ocurrió el miércoles 21. En esa oportunidad fue recibida por la doctora Cecilia Apablaza, quien evaluó un cuadro compatible con una gastroenteritis aguda.
El jueves 22, Paola regresó al Hospital San Blas y fue atendida por la doctora Desiré Márquez. “Ella, por primera vez, empieza a hacerle la historia clínica. Es una historia clínica muy exhaustiva. Después, cuando la trasladan a Paraná, utilizan esa historia clínica”, explicó Martínez.
La intervención de la doctora Márquez
El abogado subrayó que Márquez no atendió a la paciente el miércoles porque ese día cumple funciones en otra ciudad. El jueves, Paola ingresó sola al consultorio, “estaba lúcida”, y respondió al interrogatorio de rutina, donde mencionó que era fumadora. “Quizá por eso fue el diagnóstico errado de la doctora Ramón”, sostuvo.
Ese día, Márquez realizó una interconsulta con el cirujano Luciano Juárez y con una ginecóloga de apellido Tórtora. “Ambos coinciden. El cirujano Juárez habla de una posible enfermedad pélvica inflamatoria. Estaba allí el problema. Pero recién se ve el viernes cuando la trasladan. Y ya no hubo más que hacer”, indicó.
La cirugía que no se realizó
El viernes 23, a las 5 de la mañana, desde el Hospital San Blas intentaron comunicarse con el cirujano Juárez, pero no lograron ubicarlo. El profesional llegó recién a las 7. En ese momento se resolvió llevar a Paola a cirugía.
Sin embargo, el anestesista Luis Bianchi se negó a realizar la anestesia. “La razón que dio es que hemodinámicamente no estaba bien. Bianchi deja constancia de eso. Entendió que, al no contar con Terapia Intensiva, el hospital no podía avanzar con la cirugía”, detalló Martínez. “Si hubiésemos tenido Terapia Intensiva, esa mujer todavía hubiera estado viva”, evaluó.
Investigación interna
El director del Hospital San Blas, Eduardo Elías, confirmó que se inició una investigación interna para determinar si se cumplieron “en tiempo y forma” los protocolos médicos y administrativos durante la atención de Paola García.
“Nadie quiere defender errores; al contrario, queremos transparentar la investigación para ver si todos los procesos realmente se cumplieron y si las decisiones fueron tomadas en el tiempo correcto”, expresó en una conferencia de prensa.
“Es un momento muy doloroso y lo digo como padre y como humano antes que como médico o director. He hablado con cada uno de los profesionales involucrados y la verdad es que están todos muy mal”, añadió.
“Toda la sociedad quiere lo mejor para el hospital para que la respuesta sea la correcta. Estamos analizando cada paso dado desde el primer día”, concluyó.