REDACCIÓN ELONCE
El río Paraná alcanza este miércoles una altura de 2,86 metros frente a la capital entrerriana, con una variación de apenas un centímetro pese a las precipitaciones registradas. Desde Prefectura Naval Argentina mantienen un seguimiento diario y trabajan de manera coordinada con distintos organismos ante la posibilidad de cambios vinculados con las lluvias y el fenómeno de El Niño.
El prefecto principal Pedro Vila explicó a Elonce que el organismo realizaba controles permanentes y analizaba los informes disponibles. “Hacemos el control diario, continuamos haciendo todo el seguimiento, viendo los pronósticos que nos va arrimando el INA y las distintas plataformas que son de consulta permanente”, señaló.
Respecto de la situación puntual del río, indicó: “A nivel local tenemos 2,86 metros. Creció un centímetro, no es mucho lo que ha variado, teniendo en cuenta que ha llovido bastante”.
Qué se espera para los próximos días
Las proyecciones disponibles no anticipan, por el momento, una modificación importante de la altura. Según precisó Vila, los pronósticos de corto plazo ubicaban al río dentro de valores similares a los actuales hacia comienzos de septiembre.
“Para el 1º de septiembre vamos a estar más o menos entre 2,60 y 2,90 metros. Así que estamos con las mismas aguas por ahora”, explicó.
Sin embargo, aclaró que las previsiones de largo plazo presentan mayor incertidumbre y no permiten determinar todavía hasta qué nivel podría llegar el Paraná durante los próximos meses.
“Los pronósticos largos o a largo plazo son muy difíciles, no son certeros. Hay que ir esperando que se vayan actualizando”, manifestó. Y agregó: “No nos podemos aventurar, ni siquiera el Instituto Nacional del Agua, se puede aventurar a decir hasta dónde vamos a llegar. No se puede saber todavía”.
Los niveles de alerta y evacuación
Vila explicó que el plan de inundaciones contemplaba parámetros establecidos para activar las diferentes etapas de respuesta. “Hay dos etapas que están bien marcadas: 4,70 metros es cuando está en alerta y 5 metros cuando estamos en evacuación”, detalló.
Como referencia, recordó la importante creciente registrada una década atrás. “En el año 2016, 6,23 metros fue el máximo registro, así que estamos bastante abajo todavía”, sostuvo.
No obstante, pidió mantener la atención sobre la evolución del río porque las condiciones podían modificarse rápidamente. “El agua es casi incontenible. Cuando empieza a subir, sube rápido y por eso es bueno que estemos todos en sintonía y alertas. No hay que asustarse, hay que estar alerta”, remarcó.
En ese sentido, destacó que actualmente existía margen para realizar el seguimiento. “Tenemos tiempo, gracias a Dios, pero vamos a estar haciendo el monitoreo constante”, aseguró.
Preparativos ante una eventual creciente
Prefectura integraba el Comité de Emergencia (COE) y coordinaba acciones con Defensa Civil, Bomberos, áreas sanitarias y el Ministerio de Producción. Uno de los principales puntos de trabajo estaba relacionado con los habitantes y productores de las islas.
“Es muy importante lo que se va articulando con las distintas organizaciones que estamos dentro de este sistema, ya sea Defensa Civil, los bomberos, la gente de Salud y la gente del Ministerio de Producción”, explicó Vila.
El prefecto indicó que ya se habían realizado reuniones para anticipar una eventual necesidad de retirar ganado de las zonas isleñas. “Se han hecho reuniones para el tema de si viene rápido el agua, si hay que sacar animales de la isla. También ya se hizo el relevamiento del estado de las embarcaciones que van a hacer ese trabajo”, señaló.
Además, “se habló con los productores y ya se fijaron los puntos donde van a estar pudiendo sacar los animales”, agregó.
Familias que viven en las islas
El relevamiento también comprende a quienes residen permanentemente en las islas. Vila diferenció esa situación de las personas que llegan circunstancialmente para pescar, acampar o desarrollar otras actividades recreativas.
“Tenemos 36 familias, que son aproximadamente 61 personas”, informó. Según explicó, los residentes cuentan con recursos propios para retirarse en caso de que las condiciones así lo requirieran. “Igualmente vamos a estar monitoreando siempre, dando las alertas y haciendo seguimiento”, sostuvo.
Precauciones para quienes navegan
Finalmente, Vila recomendó mantener las medidas habituales de seguridad para quienes desarrollaran actividades náuticas o recreativas, especialmente si comenzaba a aumentar el nivel del Paraná.
“El agua, cuando empieza a crecer, trae más caudal, hay más velocidad de corriente, arrastra más sedimentos, más ramas y más camalotes”, explicó.
Por esa razón, advirtió que “sobre todo de noche hay que tener mucha precaución”. Como referencia de la situación actual, recordó que durante enero el río había alcanzado los tres metros: “Todavía estamos debajo de lo que tuvimos en enero y se pasó un verano bárbaro”.
Prefectura continuaba de esta manera con el monitoreo de la altura y las previsiones hidrológicas, mientras los organismos que integraban el sistema de emergencia mantenían preparados los mecanismos de respuesta ante una eventual creciente.