Los terremotos en Venezuela continuaron generando una profunda crisis humanitaria, mientras un segundo contingente de brigadistas argentinos partió hacia ese país para relevar a los equipos de rescate que permanecen desplegados en las zonas más afectadas por el desastre.
A diez días de los sismos de magnitudes 7,2 y 7,5, el balance oficial indicó que 2.954 personas murieron y miles de familias permanecen sin vivienda. Las posibilidades de encontrar sobrevivientes entre los escombros disminuyen con el paso de las horas, aunque las tareas de búsqueda y asistencia continúan.
Relevo de los equipos argentinos
El nuevo contingente está integrado por brigadistas de las unidades USAR ARG-10 Córdoba y USAR ARG-15 Santa Fe, que viajaron con el objetivo de completar el relevo de los equipos argentinos desplegados en el territorio venezolano.
La misión busca garantizar la continuidad de las operaciones de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria en las áreas más críticas, donde los primeros rescatistas argentinos vienen trabajando intensamente desde los primeros días posteriores al desastre.
Las autoridades destacaron que el despliegue de personal técnico especializado resulta fundamental para sostener el ritmo de las operaciones y brindar apoyo a las comunidades afectadas.
Miles de personas siguen sin hogar
La emergencia humanitaria continúa siendo de gran magnitud. Según el último informe oficial, 10.702 personas permanecen alojadas en 79 campamentos transitorios, tras perder sus viviendas a causa de los terremotos.
Mientras las esperanzas de hallar nuevos sobrevivientes se reducen, los esfuerzos se concentran en la asistencia a los damnificados, la remoción de escombros y la recuperación de servicios esenciales en las zonas devastadas.