La misión espacial Smile despegó este lunes desde la Guayana Francesa con el objetivo de estudiar un fenómeno que hasta ahora nunca había podido observarse de manera directa: el funcionamiento de la magnetosfera terrestre, considerada el escudo natural que protege al planeta del viento solar.
El proyecto fue desarrollado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de Ciencias, en una de las colaboraciones científicas más importantes entre ambas regiones en los últimos años.
La nave fue lanzada a bordo de un cohete Vega-C y comenzó un recorrido que la llevará a una órbita extrema alrededor de la Tierra para recopilar información sobre la interacción entre el campo magnético terrestre y las partículas emitidas por el Sol.
Qué buscará observar la misión
La principal tarea de la misión espacial será analizar cómo actúa la magnetosfera frente a tormentas solares y eyecciones de masa coronal que impactan permanentemente sobre el planeta.
Para eso, Smile utilizará tecnología inédita que incluye cámaras de rayos X capaces de registrar cómo reacciona el escudo magnético terrestre ante el viento solar, según informó Infobae.
Además, contará con un sistema ultravioleta diseñado especialmente para observar auroras boreales durante períodos continuos de hasta 45 horas, algo que nunca se había logrado hasta ahora.
Desde la ESA explicaron que esta información permitirá comprender mejor fenómenos geomagnéticos que pueden afectar satélites, redes eléctricas, sistemas de comunicación y otras infraestructuras sensibles.
La importancia del “escudo invisible”
El director general de la Agencia Espacial Europea, Josef Aschbacher, aseguró que la humanidad está “a punto de presenciar algo que nunca antes había visto: la armadura invisible de la Tierra en acción”.
La magnetosfera es una gigantesca burbuja magnética generada por el núcleo terrestre que desvía partículas cargadas provenientes del Sol y evita que impacten directamente sobre la superficie del planeta.
Sin esa protección natural, los especialistas sostienen que las radiaciones solares podrían alterar gravemente las condiciones necesarias para la vida en la Tierra.
La misión espacial intentará mostrar por primera vez cómo se produce esa interacción dinámica entre el viento solar y el campo magnético terrestre.
Cuándo comenzará a enviar información
Según detallaron los responsables del proyecto, la nave tardará varias semanas en alcanzar la órbita definitiva prevista para la investigación.
El recorrido llevará al satélite hasta unos 121.000 kilómetros sobre el Polo Norte antes de descender nuevamente hacia el Polo Sur para transmitir datos científicos.
Si el cronograma avanza sin inconvenientes, la misión espacial Smile comenzará oficialmente a recopilar información en julio.
El proyecto tendrá inicialmente una duración estimada de tres años y es considerado uno de los programas científicos más relevantes de cooperación internacional en materia de exploración espacial.