REDACCIÓN ELONCE
Las ventas en panaderías durante el invierno registraron un leve repunte, aunque muy por debajo de lo que ocurría en temporadas anteriores. Así lo aseguró Gabriel Toso, integrante de una familia de panaderos con amplia trayectoria, quien afirmó a Elonce que el movimiento comercial continúa siendo moderado y que persiste la compra en pequeñas cantidades.
El comerciante repasó su historia familiar y explicó cómo nació su vínculo con el oficio. "Mi padre era panadero, mis hermanos también. Él empezó a trabajar hace muchos años en la panadería de Don Pedro Guarascio, un clásico de Hasenkamp, y nosotros heredamos el oficio. Arrancamos con él y todavía seguimos", recordó.
También contó cómo fue el inicio de su carrera. "El que me despertaba era mi padre a medianoche para ir a trabajar. Al principio no me gustaba tanto, pero después uno le toma cariño a lo que hace todos los días y termina siendo parte. Hoy no me imagino no ser panadero", expresó.
El ritual de cada madrugada
Toso explicó que una de las cosas que más disfruta de su trabajo es el comienzo de la jornada. "Levantarme temprano, llegar, preparar el mate, prender la radio y el horno. Ese ratito que uno está solo es espectacular", relató.
Además, describió los aromas que caracterizan a una panadería. "Sobre todo son de manteca, vainilla y naranja. Como estamos cocinando todo el día, esos aromas siempre están presentes y llaman a la gente", comentó.
Un invierno con menos crecimiento
Consultado sobre la actividad comercial, sostuvo que históricamente el invierno representa la mejor época para el rubro, aunque este año el comportamiento fue diferente. "Normalmente el invierno es temporada alta. Antes las ventas aumentaban casi un 50% respecto del verano y hoy ese crecimiento es de apenas un 10 o un 15%", explicó a Elonce.
Para el comerciante, la recuperación del consumo todavía no logra consolidarse. "Lo veo muy quieto, como que no arranca. Charlando con otros comerciantes del rubro hay bastante preocupación porque la actividad sigue muy tranquila", afirmó.
Compras más pequeñas y precios estables
Toso señaló que continúa observando un cambio en los hábitos de compra de los clientes. "La gente sigue comprando poco. Viene y pide dos panes o compra por mil pesos. Eso no cambió y, en algunos casos, hasta se profundizó", sostuvo.
En ese contexto, explicó que los productos más económicos son los de mayor salida. "Lo que más se vende es pan y galleta. Las especialidades se venden menos porque tienen un costo más elevado", indicó.
Respecto de los precios, aseguró que permanecen sin modificaciones para el consumidor. "La harina aumentó dos veces en los últimos quince días, alrededor de un 1% o 1,5%, pero nosotros no modificamos los precios de venta", precisó.
Actualmente, el kilo de pan cuesta $3.600, mientras que el kilo de galleta se comercializa a $4.600.
El secreto de una panadería tradicional
Sobre el cierre de la entrevista con Elonce, Toso fue consultado por el motivo que lleva a muchos clientes a elegir sus productos. Aunque evitó revelar recetas, resumió la respuesta en una sola palabra. "El secreto es trabajar con amor", concluyó.