Un grupo de familias del jardín de infantes de una escuela de la localidad de Alejandro Korn, del partido de San Vicente en la provincia de Buenos Aires, denunció que la madre de una alumna se quedó con 1.500.000 pesos, destinados a la compra de los buzos de egresados.
La situación salió a la luz cuando la fecha de entrega de las prendas se acercaba y las explicaciones resultaron insuficientes para justificar la falta de avance en el proceso.
Según explicaron las familias, la mujer se ofreció voluntariamente para centralizar los pagos de las cuotas requeridas para la confección de los buzos. La confianza depositada en ella se quebró el día en que debía abonar la última cuota a la empresa encargada del pedido. En ese momento la mujer alegó que su celular había sido hackeado, lo que le impedía completar la transferencia pactada.
Ante la incertidumbre, los padres decidieron comunicarse directamente con la empresa y descubrieron que los fondos nunca habían sido transferidos, salvo una seña inicial de 45.000 mil pesos, según informa el portal El Diario Sur.
La situación escaló cuando la mujer intentó justificar su accionar presentando comprobantes de pago ante la comunidad educativa.
De acuerdo con los testimonios recogidos, los documentos exhibidos presentaban inconsistencias evidentes. “Un día llegó al jardín con los comprobantes truchos. Tenía el mismo CBU pero cambiaban los datos de la cuenta, las impresiones nunca tenían la marca de agua de Mercado Pago y los números estaban pegados”, afirmó Magalí C., madre de una de las niñas afectadas.
La respuesta de la mujer acusada se produjo solo después de que los padres, ante la falta de comunicación, se acercaran a su domicilio. Al verse rodeada por varios integrantes de la comunidad, admitió que había gastado el dinero recaudado.
Al contactar a la fábrica, los padres supieron que únicamente 19 camperas se encontraban en proceso de confección, y estaban sin coser, solo sublimadas. Las últimas cinco prendas encargadas por las familias no fueron incluidas en el proceso, ya que la responsable nunca realizó el pago ni notificó a la empresa sobre esos pedidos.
“A esta altura no podemos volver a pagar $1.500.000 para tenerlas en la fecha pautada, eran para la semana que viene las camperas”, advirtieron.
Las familias expresaron su malestar no solo por el perjuicio económico, sino por el efecto emocional del episodio. “Es muy injusto y estamos muy indignadas, las familias con mucho esfuerzo juntamos cuota por cuota. Eran las camperas de egresados de nuestros nenes, el momento más emotivo de todos estos años. Jugó con la ilusión de todas las familias, hoy está todo arruinado”.
Este no es el primer caso de estas características que se conoce. De hecho, hace unos meses, padres de la Escuela Provincial de Comercio N° 19 de Eldorado, provincia de Misiones, denunciaron a una madre por apropiarse de más de 17 millones de pesos, destinados para costear la fiesta de egresados del curso de su propia hija.