Un niño de 11 años dejó de asistir a la Escuela Nº6 “Florentino Ameghino”, ubicada en la zona del Quinto Cuartel, en la ciudad de Victoria, tras sufrir presuntos hechos de bullying, hostigamiento y amenazas reiteradas. La madre del menor, presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal luego de haber recurrido previamente a distintas instituciones sin obtener respuestas favorables, según afirmó.
La escuela primaria comparte edificio y horario con la Escuela Secundaria Nº7 “Mariano Moreno”. De acuerdo con el relato de la familia, los episodios de violencia se habrían intensificado durante este año y habrían incluido amenazas de muerte escritas en un paredón cercano al ingreso del establecimiento educativo.
La mujer aseguró que realizó denuncias ante autoridades escolares, la Policía, la Comisaría del Quinto Cuartel, la Jefatura Departamental y el Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia (Copnaf). Sin embargo, sostuvo que no recibió soluciones concretas para garantizar la seguridad de su hijo.
“No estamos frente a un hecho aislado”
El abogado de la familia, Agustín Greco, sostuvo que la situación denunciada “ha afectado profundamente su vida cotidiana, su tranquilidad y su derecho fundamental a crecer en un entorno seguro”.
Asimismo, remarcó que “las actuaciones realizadas demuestran que no estamos frente a un hecho aislado. Existen antecedentes, intervenciones previas y denuncias reiteradas que serán oportunamente acreditadas en las actuaciones judiciales y administrativas en trámite”.
El letrado también manifestó que lo que “preocupa no es solamente el último episodio denunciado, sino la sensación de desprotección que experimenta una familia que lleva años solicitando respuestas concretas para resguardar a un niño de apenas 11 años”.
Amenazas dentro y fuera de la escuela
La madre del menor relató el impacto que la situación tuvo en la vida cotidiana de su hijo y de toda la familia. “Es muy duro, muy difícil”, expresó al describir el cuadro que atraviesan desde hace más de dos años.
“Yo ya he agotado todas las instancias. Hace dos años que vengo haciendo denuncias. Los hechos no solo pasan dentro de la escuela, sino también afuera. Los agresores son vecinos. Mi hijo ni siquiera puede ir a la despensa”, afirmó.
Además, señaló que el niño dejó de realizar actividades habituales por temor. “Hace unos ocho meses que mi hijo no sabe lo que es ir a jugar a la pelota con los amigos, no puede compartir con sus vecinos, en el Quinto Cuartel. Ni siquiera puede cruzar la calle. También hay amenazas contra mí, porque ahora últimamente se la han agarrado conmigo y con mi esposo, que es una persona mayor, de 68 años”, contó.
La posibilidad de cambiar de escuela
La madre explicó que actualmente el menor no asiste a clases por recomendación legal, mientras evalúan cómo continuar. “Nadie me ha dado respuesta. Toman estos hechos como si fuera algo natural, que no es para tanto. Ahora, no estoy mandando a mi hijo a la escuela por consejo de mi abogado, hasta tanto esto se resuelva. Tengo miedo de que le hagan algo, porque han escrito una amenaza en una pared de la escuela. Quiero resguardar la integridad física de mi hijo”, manifestó.
Según indicó, desde la institución educativa le comunicaron que adoptarían medidas preventivas, aunque sostuvo que “no han hecho nada”. También señaló que en el Copnaf le informaron que intervendrían en el caso, pero afirmó que hasta el momento no recibió nuevos contactos ni respuestas oficiales.
La mujer explicó que analiza cambiar a su hijo de establecimiento educativo pese al dolor que eso le provoca, ya que el niño cursa el último año de primaria y desea finalizar el ciclo junto a sus compañeros y participar del viaje de egresados, señala Entre Ríos Ahora.
Finalmente, la mujer reveló que el episodio más reciente ocurrió la semana pasada y estaría relacionado con una amenaza directa. “Uno de los agresores se encontró en el baño con un compañero de mi hijo, tenía una navaja, se la mostró y le dijo que era para mi hijo”, denunció.