REDACCIÓN ELONCE
La empresa argentina Fate anunció el cierre definitivo de su actividad como fabricante de neumáticos, en una decisión que impacta de lleno en el sector industrial nacional. La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, despedirá a la totalidad de sus 920 empleados, liquidará su negocio y clausurará su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando.
Este miércoles después del mediodía, el Gobierno suspendió por 15 días los despidos en la empresa, luego de una mediación entre la compañía y el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA).
Pedro Wasiejko, exsecretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino y actual titular de Fetia CTAC, profundizó sobre las causas y las consecuencias de este cierre, así como la necesidad urgente de políticas industriales para salvar el sector.
En diálogo con Elonce, explicó que la situación de la industria del neumático se viene deteriorando desde hace varios años, aunque los últimos tres han sido particularmente difíciles. "Hace dos, dos años y medio, tres años que venimos en un declive permanente en todas las empresas del sector", afirmó, señalando que el empleo en el sector se ha reducido drásticamente.
En el caso de Fate, la planta pasó de contar con 2000 empleados a 980, mientras que otras empresas como Pirelli y Bridgestone también están reduciendo personal. Pirelli, por ejemplo, tenía 1000 trabajadores y ahora sólo cuenta con 800, con la proyección de reducir esa cifra a 500 en los próximos meses. La crisis también afecta a Bridgestone, que pasó de tener 1000 trabajadores a 800.
Causas de la crisis: la apertura de importaciones y la caída del consumo
Explicó que la apertura de importaciones, junto con el enfriamiento de la economía y la caída de la producción automotriz, son las principales causas de la crisis. "Esto es producto de la apertura de importaciones, producto del enfriamiento de la economía y la caída de la producción automotriz, producto de la caída también del consumo de la población", afirmó, subrayando que estos factores afectan a toda la industria del neumático.
Una de las principales dificultades para las empresas nacionales es la competencia con los neumáticos importados, en especial los provenientes de China y el sudeste asiático. "La apertura a las importaciones, particularmente de los neumáticos chinos, es lo que termina siendo la gota que rebalsa el vaso", destacó.
El cierre de Fate no es un hecho aislado, según el sindicalista. “Esto no es el único caso. Este es un final anunciado”, comentó, al recordar que la situación que vive la industria del neumático es similar a la que ocurrió en 1999, cuando la convertibilidad y las políticas económicas del gobierno de Menem llevaron a la quiebra de cientos de empresas.
Explicó que, a diferencia de otras multinacionales, Fate no tiene la posibilidad de recurrir a fábricas en otros países para importar neumáticos o exportar desde allí, lo que deja a la empresa en una situación aún más crítica. “En el caso de Fate eso no es posible. O sea, es una situación grave que creo que lo pone al gobierno en la decisión", comentó.
Una política industrial que proteja el empleo
Para Pedro Wasiejko, el gobierno argentino debe tomar medidas para proteger a la industria nacional y evitar que los productos importados continúen afectando el empleo local. "El gobierno debería pensar en hacer la misma política que hace Trump para defender la industria de Estados Unidos, o sea, tanto el acero, el neumático, el cemento, el papel", sostuvo, aludiendo a las políticas proteccionistas del presidente estadounidense.
El sindicalista también criticó la falta de una política industrial que contemple la diversificación y el fortalecimiento del aparato productivo nacional. “Necesitamos tener un complejo industrial desarrollado como lo ha tenido siempre la Argentina y esto es lo que hay que cuidar", remarcó.
El cierre de Fate y la pérdida de empleos en el sector neumático son solo una parte de un problema más grande, según señaló. "El futuro inmediato de esta familia, no de esta, de toda la familia del sector industrial, del neumático y de todo el complejo metalúrgico, automotriz y químico, está en riesgo", dijo, advirtiendo sobre la necesidad urgente de un cambio en la política económica para evitar el colapso de la industria nacional.
Además, recordó que la falta de empleo formal afecta directamente al consumo interno. "Si no hay empleo y no hay gente que compre, tampoco va a haber demanda", señaló, resaltando la contradicción que enfrenta el país, que por un lado importa productos más baratos, pero por el otro, no tiene consumidores que puedan adquirirlos.
A la par de esta situación, la Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a un paro nacional de 24 horas, el cual Wasiejko apoya. "Yo quisiera ver a la CGT también movilizando con nosotros", expresó. Aunque valora la decisión de la central sindical de hacer el paro, insistió en que se necesita una mayor movilización en las calles para concienciar a la población sobre la importancia de preservar la industria nacional.
Para Pedro Wasiejko no se trata solo de salvar el sector neumático, sino de repensar toda la política industrial del país. “Esto no lo resolvemos con el desarrollo minero, con el desarrollo de vaca muerta o con el sector agrícola. Se necesita tener un complejo productivo que alimenta esos vectores de crecimiento”, indicó, sugiriendo que el desarrollo de biotecnología o el sector de software, aunque importantes, no producen el mismo número de empleos que sectores industriales tradicionales. Elonce.com