La clase baja concentró al 52% de los hogares argentinos, al sumar los segmentos pobres y no pobres, según un informe de la Consultora W difundido por Agencia NA. Esa proporción superó al conjunto de los sectores medios y altos, que representaron el 48% restante.
El relevamiento ubicó el ingreso promedio de las familias en $2.800.000 netos mensuales. Sin embargo, señaló que el 78% de los hogares quedó por debajo de ese monto.
La clasificación dividió la estructura social en cinco grupos: clase alta, clase media alta, clase media baja, clase baja no pobre y clase baja en pobreza. Los valores informados correspondieron a ingresos por hogar.
Qué ingresos identificaron a los sectores medios y altos
En el extremo superior, la clase alta representó el 5% de la estructura relevada. Para integrar ese segmento, el informe estableció un ingreso familiar a partir de los $9 millones mensuales.
La clase media alta reunió al 17%. Para ese grupo, los ingresos consignados se ubicaron entre los $4,5 millones y los $6,5 millones por mes.
Por su parte, la clase media baja concentró al 26%, con un ingreso inicial de $2,5 millones mensuales por hogar. Ambos segmentos medios sumaron el 43% de la distribución presentada por la consultora.
Los ingresos en la base de la pirámide social
Dentro de la clase baja, el relevamiento diferenció a los hogares pobres de aquellos que quedaron fuera de la pobreza. Para el segmento bajo no pobre, consignó un piso de ingresos de $1,5 millones mensuales por familia.
En el caso de los hogares clasificados en situación de pobreza, el ingreso promedio informado fue de $1 millón mensual. Ese valor correspondió al promedio del grupo, mientras que los montos de otras categorías fueron presentados como pisos o rangos.
La suma de ambos sectores alcanzó el 52% de los hogares. Así, más de la mitad quedó ubicada en la base de la clasificación social elaborada por la Consultora W.