Marcos Rojo no se presentó al entrenamiento de Racing este miércoles 30 de septiembre, en medio del conflicto por su intención de dejar el club y regresar a Estudiantes. El defensor busca sumarse al equipo platense para disputar las semifinales de la Copa Libertadores, pero la dirigencia de la Academia se opone a liberarlo.
La ausencia se produjo después de una reunión con Diego Milito, presidente de Racing, en la que el jugador solicitó su salida. Según trascendió sobre esa conversación, el dirigente le comunicó que lo considera importante para el plantel y que no está dispuesto a autorizar su partida.
El contrato del zaguero vence dentro de dos meses. Ese plazo forma parte del escenario de la negociación, aunque por ahora no existe un acuerdo que permita concretar su regreso al club donde comenzó su carrera.
La conversación con Milito que no destrabó la salida
El encuentro entre Marcos Rojo y Milito ocurrió el martes, cuando el plantel retomó los entrenamientos después de la eliminación de la Copa Argentina frente a Boca. El defensor pidió hablar a solas con el presidente.
Durante la charla, el futbolista habría consultado por qué la dirigencia no había respondido los llamados de su representante, quien intenta gestionar su vuelta a Estudiantes. También pidió que Racing le permitiera salir antes de la finalización de su vínculo.
La respuesta fue negativa. Según la información conocida sobre la reunión, Milito sostuvo que pretende conservar al central, especialmente por el momento deportivo del equipo. Tras la conversación, que duró unos cinco minutos, Rojo se retiró sin cambiarse para entrenar.
Una nueva ausencia en medio del cambio de entrenador
La falta de Marcos Rojo este miércoles sumó tensión al desacuerdo. Según trascendió, su ausencia estuvo vinculada con el malestar por la negativa de la dirigencia a liberarlo y no con su situación física.
El defensor arrastra un traumatismo con edema óseo en el platillo tibial interno de la rodilla derecha, sufrido en un choque con el arquero Facundo Cambeses. Esa lesión integra su cuadro médico, aunque no fue señalada como el motivo del faltazo.
Mientras tanto, Racing trabaja bajo la conducción interina de Sebastián “Chirola” Romero y Luciano Aued, después de la salida de Juan Pablo Vojvoda. La continuidad del zaguero es uno de los asuntos que la dirigencia debe resolver durante esa transición.
El objetivo de regresar a Estudiantes y enfrentar a Flamengo
A los 36 años, Marcos Rojo pretende volver a Estudiantes y disputar la serie de semifinales de la Copa Libertadores contra Flamengo. El club platense, por el momento, no hizo declaraciones públicas sobre la posibilidad de incorporarlo.
El eventual regreso también lo reencontraría con una hinchada cuyo vínculo con el defensor se deterioró tras su llegada a Boca. Su intención de volver está planteada, pero todavía depende de que se destrabe su salida de Racing.
Flamengo representa, además, un rival conocido para el central: lo enfrentó en las semifinales de la edición anterior de la Libertadores con la camiseta de la Academia. Por ahora, la negativa de Racing mantiene sin resolución su intención de jugar esta nueva serie con Estudiantes.