Una madre de Paraná hizo público su reclamo al denunciar que no logra inscribir a su hija en una Escuela secundaria, pese a que la adolescente terminó el nivel primario y cuenta con todos los certificados correspondientes. La situación generó preocupación en la familia, que busca una institución cercana a su domicilio para continuar la trayectoria educativa de la joven.
La madre, Inés Berdún, explicó a Elonce que su hija Ámbar finalizó la primaria en el Instituto Virgen de la Medalla Milagrosa, donde cursó desde los cinco años con acompañamiento profesional debido a que tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA). Según relató, el paso siguiente era ingresar a una Escuela secundaria de la zona para continuar con su formación.
Sin embargo, indicó que al intentar concretar la inscripción en una institución privada cercana a su vivienda recibió primero señales positivas y luego una respuesta negativa sin mayores explicaciones. La familia sostiene que la adolescente puede cursar en modalidad común y que cuenta con los apoyos necesarios para hacerlo.
La búsqueda de una escuela cercana
Berdún contó que se comunicó con una Escuela ubicada a pocas cuadras de su casa, donde inicialmente le informaron que había vacantes disponibles. Tras ese contacto, se presentó en la institución para iniciar el proceso de inscripción.
“Yo mando un email, me dicen que cuentan no con un banco sino con varios bancos disponibles. Voy a la escuela y cuando menciono la condición de mi hija me dicen que lo van a pensar”, relató la madre durante una entrevista.
Según explicó, posteriormente le solicitaron una reunión para conocer a la adolescente. La familia consultó con el equipo profesional que acompaña a la joven para evaluar cómo debía desarrollarse ese encuentro.
Berdún indicó que el equipo sugirió que primero se permitiera a la estudiante conocer la Escuela y el entorno educativo, para luego evaluar su adaptación. “La idea era que primero transite la escuela y que después, si aparece alguna dificultad, podamos acompañar el proceso”, expresó.
El rechazo y el pedido de explicaciones
La madre señaló que, mientras gestionaba la situación con el Consejo General de Educación, recibió un correo electrónico de la institución donde se le informó que la Escuela no estaba en condiciones de recibir a su hija.
“Cuando llego a mi casa tenía un email donde la habían rechazado sin ningún motivo”, sostuvo Berdún.
La mujer remarcó que la adolescente cuenta con un equipo profesional compuesto por psicóloga, psicopedagoga, terapista ocupacional, acompañante terapéutico y maestra de apoyo. Además, explicó que ella misma trabaja en el ámbito de la salud mental y tiene formación en acompañamiento terapéutico y autismo.
“Ámbar es una niña que puede cursar en modalidad común. Tiene un potencial muy alto, no lo digo yo sino todo su equipo”, afirmó.
El planteo ante el Consejo de Educación
Ante la negativa de la institución, Berdún se presentó en el Consejo General de Educación para plantear la situación y solicitar alternativas. Según explicó, le informaron que intentarían intervenir para encontrar una solución.
La madre sostiene que hasta el momento no recibió una respuesta concreta sobre en qué Escuela podría continuar los estudios secundarios su hija.
También manifestó su preocupación por el cambio de modalidad educativa. “Ella terminó su primaria en una escuela común de gestión privada y queremos que continúe en ese contexto”, explicó.