La historia de Alexis parece desafiar cualquier lógica. A sus 28 años, el joven santafesino sobrevivió a siete accidentes graves y atravesó seis cirugías, pero el episodio más insólito ocurrió cuando salía del Hospital Cullen: minutos después de recibir el alta, un patrullero lo atropelló mientras estaba en silla de ruedas frente al ingreso del centro de salud, publicó Rosario3.
El hecho ocurrió luego de 17 días de internación por un violento choque en moto registrado en la ciudad de Esperanza, donde sufrió una fractura de fémur en tres partes. Tras una compleja intervención de cinco horas, los médicos le dieron el alta al día siguiente.
El alta duró apenas unos minutos
Mientras su madre buscaba los medicamentos, Alexis decidió salir a la vereda para tomar aire acompañado por un amigo. En ese momento, un conflicto entre cuidacoches y la policía alteró la tranquilidad de la puerta del hospital.
“No arrancaba la camioneta policial y, cuando finalmente arrancó, salió hacia adelante y nos enganchó de frente a nosotros”, relató.
El impacto hizo que el patrullero chocara contra la reja del hospital y provocó la rotura de un tornillo que sostenía el clavo colocado en la pierna del joven. Su amigo también sufrió graves lesiones y deberá someterse a una cirugía en ambas piernas.
“Me largué a llorar y dije: «¿Por qué yo? Todo a mí»”, recordó sobre el dramático momento.
Una vida marcada por accidentes
El historial de Alexis comenzó cuando tenía apenas diez años, al caer de un caballo y sufrir una fractura expuesta en un brazo. A los 17, mientras trabajaba como albañil, cayó desde un tercer piso de una obra en construcción.
“Me patiné con la arenilla. Caí y cuando me quise levantar me di cuenta de que me había triturado todo el hueso del codo”, contó sobre aquel accidente laboral, en el que además perdió piezas dentales y sufrió una lesión en la cabeza.
Con el paso de los años también padeció otros siniestros viales y un accidente en una maderera, donde un clavo le atravesó la mano.
Otra operación y una reflexión
El atropello frente al Cullen obligó a los médicos a internarlo nuevamente ese mismo día. Alexis volvió al quirófano durante una hora y media para reemplazar el tornillo roto y colocar un nuevo clavo desde la cadera hasta la rodilla. Un día después recibió una nueva alta médica.
Pese a la seguidilla de tragedias, destacó el trabajo del personal sanitario. “La atención de enfermeros, doctores y cirujanos fue excelente. Estoy súper agradecido”, expresó.
Al mirar hacia atrás, dejó una reflexión que resume su historia de supervivencia: “Llegué a la conclusión de que hay que vivir el día a día y hoy estamos y mañana no sabemos”.