En una nueva escalada de tensiones en Medio Oriente, Israel anunció esta madrugada el lanzamiento de ataques “a gran escala” contra la capital iraní, Teherán. Entre los objetivos se encuentra el aeropuerto Mehrabad, la principal terminal para vuelos internos, que sufrió daños significativos tras las explosiones reportadas por medios estatales iraníes. El ejército israelí confirmó la operación tras identificar un nuevo grupo de misiles iraníes dirigidos contra su territorio.
Las detonaciones provocaron humaredas visibles en el este y oeste de Teherán. A pesar de la magnitud de los ataques, las autoridades israelíes informaron que no se registraron víctimas en el país, y el ejército levantó las alertas en los refugios de la población. Mientras tanto, periodistas internacionales reportaron explosiones en Jerusalén, confirmando que la escalada se extendió a otras ciudades de la región.
Respuesta regional y defensiva
Arabia Saudita informó que interceptó cuatro drones y un misil balístico procedentes de Irán, incluidos ataques dirigidos a bases aéreas y campos petrolíferos estratégicos. “Un misil balístico lanzado hacia la base aérea Príncipe Sultán ha sido interceptado y destruido”, indicó el Ministerio de Defensa saudí, junto con la neutralización de los vehículos aéreos no tripulados.
La tensión se extiende a nivel internacional, con declaraciones del Mando Central del Ejército de Estados Unidos señalando que Irán ha atacado 12 países y que tales acciones “no quedarán sin respuesta”. La comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de que el conflicto entre Israel e Irán escale aún más.
Impacto en la seguridad y población civil
En Tel Aviv, aunque se escucharon explosiones durante la madrugada, los servicios de emergencia informaron que no hubo víctimas, y se permitió que la población regresara a sus hogares. No obstante, los analistas advierten que la situación podría deteriorarse si Irán decide intensificar sus ataques con misiles y drones.
Los próximos días serán cruciales para determinar si Israel mantiene su ofensiva o si se buscan canales diplomáticos para frenar la escalada. La región se mantiene en máxima alerta, con consecuencias potenciales para la estabilidad energética y la seguridad de Oriente Medio.