REDACCIÓN ELONCE
Más de 12 focos de incendio fueron detectados desde el martes en las islas entrerrianas ubicadas frente a Rosario, San Lorenzo, Arroyo Seco y Villa Constitución. El operativo conjunto desplegado por Entre Ríos, Santa Fe y organismos nacionales permitió controlar prácticamente todos los puntos de fuego.
Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe, confirmó a Elonce que una brigada permaneció durante la noche en Rosario y continuaría durante la mañana con las tareas de control y enfriamiento.
“Se visualizaron más de 12 focos de incendio y columnas de humo que realmente preocupaban por el impacto ambiental y por la posibilidad de que llegaran a las zonas urbanas”, explicó el funcionario.
Activaron el protocolo Delta
Ante la cantidad de incendios, las autoridades activaron el protocolo de operaciones Delta, elaborado por Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires y la Agencia Federal de Emergencias.
El primer reconocimiento fue realizado por Prefectura Naval Argentina. Posteriormente, Santa Fe dispuso el uso de un dron para establecer la cantidad, ubicación y extensión de los focos sobre las islas.
“Con el dron se pudo apreciar realmente la gran cantidad de focos en territorio entrerriano”, relató Escajadillo. Después de esa evaluación, Entre Ríos solicitó la intervención de un avión hidrante del Plan Nacional de Manejo del Fuego.
La aeronave utilizó el aeródromo de Alvear como base para cargar agua y combustible. Bomberos voluntarios de la zona participaron del dispositivo logístico necesario para sostener los vuelos.
Brigadistas trabajaron sobre el terreno
En paralelo con las descargas aéreas, una brigada de respuesta ambiental de Entre Ríos ingresó a las islas y trabajó en cercanías del puente Rosario-Victoria y frente a San Lorenzo.
El avión hidrante comenzó a operar después del mediodía y debió desplazarse hacia sectores internos de las islas, donde las distancias impedían que los brigadistas atacaran las llamas únicamente desde tierra.
Escajadillo señaló que las imágenes satelitales mostraban más de una decena de focos durante el martes. Para la mañana siguiente, la actividad se había reducido principalmente al sector ubicado frente a San Lorenzo.
“Con el avión hidrante y el personal de la brigada forestal en tierra estuvieron prácticamente extinguiéndose los pocos fuegos que habían quedado”, indicó.
“Había una visualización clara de las columnas sobre la zona de islas, pero por la dirección del viento no hubo mayor impacto en la zona urbana”, precisó el funcionario.
Sospechan que fueron intencionales
Prefectura y Gendarmería realizaron controles en la zona de la conexión Rosario-Victoria, pero no detectaron personas ni vehículos vinculados directamente con el inicio de las llamas.
La situación fue informada al Juzgado Federal de Victoria, que quedó a cargo de las actuaciones destinadas a establecer cómo comenzaron los incendios y determinar eventuales responsabilidades.
Escajadillo consideró que la cantidad y la simultaneidad de los focos fortalecieron la hipótesis de una acción intencional. No obstante, esa posibilidad deberá ser confirmada mediante la investigación.
“Por la cantidad de focos, la simultaneidad y las condiciones existentes, porque no había temperaturas elevadas ni otros factores propicios, la presunción más firme es que hayan sido intencionales”, manifestó.
En tanto, este miércoles, desde la costanera de Paraná pudieron observarse columnas de humo provenientes de las islas próximas a la Ruta Nacional 168. Sin embargo, la dirección del viento evitó que el humo avanzara de manera significativa sobre los centros urbanos.
El efecto esperado de El Niño
El secretario de Protección Civil explicó que las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño podrían elevar el nivel del Paraná y aumentar la cantidad de agua dentro de las islas. Esa situación reduciría el riesgo de propagación de nuevos incendios.
“La mayor frecuencia y duración de las lluvias va a traer como consecuencia un aumento del caudal y de los niveles del río Paraná”, sostuvo. Agregó que los riachos internos actuarían como barreras naturales en caso de nuevos focos.
Sin embargo, el crecimiento del río también podría afectar la producción ganadera en las islas. Por esa razón, Santa Fe comenzó a coordinar acciones con entidades agropecuarias para trasladar los animales antes de que se registren dificultades.
Escajadillo explicó que la cantidad disponible de barcazas resulta limitada frente al número de animales que podría requerir evacuación. Por eso, insistió en la necesidad de planificar los movimientos con anticipación.
Las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba también revisaron sus protocolos de asistencia mutua dentro de la Región Centro. El objetivo será coordinar recursos y mejorar la respuesta ante incendios, inundaciones y otras emergencias de gran magnitud.