Una delegación de casi 40 empresarios y funcionarios de las islas Malvinas arribó este lunes a Punta Arenas, en el sur de Chile, para participar del Punta Arenas Business Showroom, una ronda de negocios de dos días con empresas de la Región de Magallanes. El encuentro se desarrolló en un escenario de renovadas diferencias entre Argentina y Reino Unido por la soberanía del archipiélago.
La actividad fue promovida por la Falkland Islands Development Corporation (FIDC), organismo encargado del desarrollo económico de las islas. La delegación estuvo encabezada por Louise Ellis, subdirectora general de la entidad, quien calificó a la comitiva como la mayor misión comercial enviada desde el archipiélago.
También participó Mike Summers, director de la Cámara de Comercio de las islas y exintegrante de la Asamblea Legislativa. La representación incluyó empresas vinculadas con la construcción, pesca, comercio minorista, hotelería, agro, servicios portuarios y transporte marítimo, además de funcionarios isleños.
Buscan profundizar los vínculos comerciales
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, manifestó el interés de la ciudad chilena en ampliar el intercambio comercial con las islas y convocó a proveedores de distintos rubros para participar del encuentro.
La ronda de negocios también se produjo mientras avanzó el proyecto para establecer una conexión marítima comercial entre Punta Arenas y Puerto Argentino/Stanley, destinada a incrementar los intercambios logísticos entre Magallanes y las islas, publicó TN.
El acercamiento comercial generó especial atención por desarrollarse en medio de la histórica disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido y de recientes pronunciamientos políticos en los tres países involucrados.
Las declaraciones del ministro de Defensa chileno
El encuentro se realizó además después de las declaraciones del ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, quien ratificó el respaldo de su país al reclamo argentino, aunque al mismo tiempo defendió el desarrollo de actividades comerciales entre Magallanes y las islas.
“Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland”, expresó Barros. Sin embargo, agregó que existe una “situación de hecho” y se refirió al Reino Unido como “un país amigo” que ejerce el control sobre las islas desde hace 200 años.
El funcionario sostuvo además que la controversia debía resolverse de acuerdo con el derecho internacional y por medios pacíficos. Sus declaraciones sobre la voluntad de los habitantes del archipiélago generaron repercusiones debido a las diferencias entre las posiciones argentina y británica respecto del principio de autodeterminación.
Chile defendió el intercambio comercial
Barros también respaldó el derecho de los habitantes de Magallanes a mantener relaciones comerciales con las islas. “No veo inconvenientes en que se desarrollen esas actividades”, manifestó al referirse específicamente al intercambio económico.
El ministro diferenció esa actividad de la exploración petrolera y minera en las aguas circundantes, un aspecto sobre el que reconoció mayores dificultades por los compromisos políticos asumidos por Chile en el ámbito regional.
Chile mantiene formalmente su respaldo al reclamo argentino. En junio de 2026 volvió a acompañar una declaración del Mercosur y Estados asociados que reafirmó el apoyo a los “legítimos derechos” de Argentina en la disputa de soberanía y reiteró el llamado a alcanzar una solución pacífica.
Renovada tensión entre Argentina y Reino Unido
La ronda empresarial coincidió también con nuevas declaraciones del ministro de Defensa británico, Wes Streeting, quien sostuvo que Argentina “carece de la capacidad” para tomar las islas y afirmó que Reino Unido cuenta con capacidad para defenderlas. También manifestó que “esto no es 1982”.
La posición británica sostiene que la soberanía debe contemplar la voluntad de los habitantes de las islas. Argentina, en cambio, considera que el principio de autodeterminación no resulta aplicable al caso y mantiene el reclamo para que Londres retome las negociaciones bilaterales de soberanía.